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miércoles, 29 de julio de 2020

La complaciente y colaboradora “oposición” nicaragüense con la que Ortega se regocija

La complaciente y colaboradora “oposición” nicaragüense con la que Ortega se regocija

En Nicaragua rige una tiranía criminal, encabezada por Ortega y su esposa Murillo, pero hay un actor de reparto que pocos reconocen como pieza clave del régimen: la oposición colaboracionista

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La oposición nicaragüense ha fungido como un elemento fundamental del régimen sandinista. Tienen, prácticamente, el monopolio de los medios, comulgan con el sandinismo y comparten mismo vicios. (PanAm Post)
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Este ensayo fue elaborado con información exclusiva, entrevistas a protagonistas, datos históricos recopilados, noticias y declaraciones.
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“Viva Nicaragua libre”, fue lo que clamó un joven nicaragüense antes de ser asesinado por los esbirros de Ortega. Resulta difícil vivir en un país sin libertad, donde no puedes reclamar por ninguno de tus derechos sin arriesgar tu vida, donde los miembros de la tiranía tienen una vida de excesos mientras que la ciudadanía, los que trabajan honestamente, apenas puede sobrevivir. Pero una de las peores cosas de vivir en sistemas tiránicos comunistas como el de Cuba, Venezuela o el de Nicaragua, es tener que soportar la hipocresía, la ambigüedad, la indecencia y, en definitiva, la colaboración de “oposiciones” políticas.
Han transcurrido trece años desde la vuelta al poder de Daniel Ortega, el tirano socialista que gobierna con puño de hierro en Nicaragua. Su sistema de régimen, muy similar al de Venezuela y Cuba —por no decir un calco—, ha oprimido sistemáticamente los derechos fundamentales de los nicaragüenses. Todo esto prácticamente ha sido opacado por las homólogas tiranías de Cuba y Venezuela, puesto que el caso del régimen sandinista es mucho menos repercutido en el ámbito internacional que el castrista y chavista, respectivamente. Pero hay algo clave dentro de la tiranía sandinista; que es mencionado internamente en Nicaragua, pero poco y nada en el exterior, y es la importancia de la oposición nicaragüense como engranaje del régimen de Ortega.
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Luego de que los sandinistas volvieran al poder en 2007, no pasó mucho tiempo para empezar a ver cómo los pactos políticos iban a ser el pan de cada día dentro del statu quo nicaragüense. Fueron los empresarios quienes dieron ese primer paso, en 2008, cuando le dieron un gran espaldarazo a Ortega con el famoso “Diálogo y Consenso” que duró hasta el año 2018.
Este acuerdo político permitió que el país aún recibiera inversión de capitales en detrimento de las instituciones y los valores democráticos. En realidad, tampoco fue un pacto que mostró buenos efectos en el desarrollo económico del país; Nicaragua, de hecho, sigue siendo un país pobre. Fue un acuerdo que, además, permitió al régimen de Ortega mostrar una fachada democrática inexistente dándole “cabida” a los empresarios en la toma de decisiones. Falsos espejismos democráticos de una dictadura criminal.
La figura del empresariado —que en Nicaragua se les llama “el gran capital”— se desdibujó como grupo que velaba por el desarrollo económico, ahora la gente los considera como los primeros que se “prostituyeron” al régimen por sus propios intereses. Y es que fueron 11 años de “Diálogo y Consenso” que le limpió el camino al sandinismo para que forjara sus cimientos tiránicos. Hoy corren los rumores de sanciones por parte del Gobierno de los Estados Unidos para integrantes del gran capital, una noticia que la gente en Nicaragua espera con ansias.
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El de empresarios no es el único sector “opositor” que es mal visto por la ciudadanía. Existen diversos grupos de izquierda, abiertamente socialistas y progresistas, incluso sandinistas del ala más radical, que se han abanderado como fuerzas “opositoras” al régimen de Ortega. Un hecho un poco contradictorio, puesto que estos grupos atacan al régimen por su violación de derechos humanos, pero, a su vez, profesan lealtad hacia sistemas políticos similares o idénticos. El MRS, Movimiento Renovador Sandinista —sandinistas “disidentes”—, o la Articulación de Movimientos Sociales (AMS), que es una agrupación donde comulgan todos los grupos progresistas de Nicaragua: movimiento LGBT, movimientos pro aborto y feministas con tintes marxistas y socialistas.
En el MRS y la AMS se “está en contra de Ortega”, pero no en contra del sandinismo. Para ellos, el tirano fue un caso que se desvió en el camino y ya no es un verdadero sandinista. Muchos disidentes que están en estos movimientos o articulaciones, de hecho, formaron parte del Gobierno de Ortega de la década de los ochenta, el mismo que provocó una guerra civil de más de 50 000 muertos; el mismo que cometió crímenes de lesa humanidad e intentó replicar el modelo sandinista actual en aquella época.
Son justamente esos personajes los que “quieren cambiar todo” para no cambiar nada. Fichas del tablero político que tienen una posición privilegiada, pues los entrevistan en los medios de comunicación nacionales e internacionales, escriben columnas en los diarios o portales más leídos, se organizan sin mayores problemas, tienen su público seguidor y reciben donaciones; unas “figuras” que no tienen intención alguna de romper con el statu quo.
Un claro ejemplo de que estas personas tienen los mismos vicios del régimen es que, en los 80, cuando el sandinismo aún gobernaba en Nicaragua, se expropiaron miles de terrenos, edificios, empresas y propiedades de ciudadanos tanto nicaragüenses como estadounidenses. Estos robos —como se le debe llamar a las expropiaciones— nunca fueron “legalizadao” con títulos de propiedad, simplemente se asignaron y repartieron entre miembros sandinistas que pensaron que jamás iban a salir del poder. Craso error. Para su sorpresa, perdieron las elecciones de 1990, así que se apresuraron en repartir el botín y “raspar la olla” con todos los bienes del Estado.
“Desaparecieron la evidencia y hasta el día de hoy no se sabe exactamente la dimensión de ese robo”, señaló una fuente de la página de DNNU, que prefiere mantenerse bajo anonimato y facilitó un libro con más de 150 páginas que contiene nombres y cifras de todas las propiedades robadas a los estadounidenses.
Según comentó la fuente, “se ensañaron con los que tenían cercanía con Somoza y todos los que ellos consideraban burgueses”.
Un nombre que aparece en dicho documento es el de Dora María Tellez, miembro del MRS. Persona que hoy se presenta como “opositora” a Ortega.
Sería injusto señalar que toda persona dentro de estos grupos está siendo colaborador o falso opositor, puesto que muchos, sin tener gran renombre o no estar inmiscuida en el foco público, ha sido perseguido e instigado por el régimen. Pero la realidad es que los regímenes al estilo Venezuela, Cuba o Nicaragua se crean oposiciones a la medida para construir fachadas democráticas. Ortega y Murillo, ocultos en su mansión por el miedo al coronavirus –—qué paradoja— se regocijan viendo a su “oposición” creada a imagen y semejanza.
Es lo que pasa con el MRS y la AMS. Dos movimientos que están en contra de cualquier tipo de acción de fuerza que deponga a la organización criminal de Ortega, pero que sí creen en el diálogo y plantean comicios electorales sin garantías.
Son además organizaciones aliadas de la izquierda internacional, que apoyan a candidatos como Biden o Sanders por sobre Trump, pese a que el último ataca a los regímenes que oprimen a Nicaragua. Además, se deben a sus contribuyentes socialistas, marxistas y progresistas. También están los empresarios corruptos, miembros del gran capital, que cabildean en contra de las sanciones impuestas por los EE. UU. Esta oposición es pieza clave para Ortega y su sistema.

Surge el Movimiento Campesino

Sin una oposición fuerte y frontal, más conciliadora que dura y, a veces, excesivamente complaciente, nació el movimiento campesino en el año 2013 para levantarse contra el proyecto del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua.
El régimen de Ortega, ese año, aprobó la ley de construcción del canal conocida como 840; la misma causaría un desplazamiento de miles de campesinos, por lo que decidieron alzar sus voces y levantarse contra esta ley que socavaba sus libertades y amenazaba con la expropiación de sus tierras y propiedades.
Más allá de que el proyecto “inició” en el 2013, la realidad es que ha sido un rotundo fracaso, puesto que ni siquiera se ha empezado a construir. Aunque han sido reiteradas las ocasiones en las que Ortega se ha mostrado interesado en reabrir las operaciones del proyecto que inició junto al empresario chino Wang Jing.
Desde el movimiento campesino se ha hecho énfasis que este proyecto, en realidad, jamás existió; que la verdadera intención era robarle las tierras al campesinado mediante el macabro recurso de la expropiación.
El Movimiento Campesino ha sido, sin dudas, el movimiento político con mayor oposición frontal al régimen de Ortega. Medardo Mairena denunció al PanAm Post la feroz persecución contra la disidencia campesina. Mairena es un ex preso político y un caso único, puesto que fue condenado a más de 200 años cuando la máxima pena en Nicaragua es de 30.
Según espetó el propio Mairena, “cada semana mueren de dos a tres campesinos a manos del régimen”. Algo que ha sido recurrente en estos seis años de vida del movimiento que ha organizado casi un centenar de marchas en contra de la tiranía sandinista. Y esto era en el 2018, que fue el año cuando la juventud de Nicaragua se levantó en contra del régimen para defender a la gente de tercera edad por las reformas del seguro social.
El movimiento se ha ganado un respeto entre la ciudadanía nicaragüense, son de los pocos que se han mostrado como una oposición política e ideológica; siendo abiertamente antisandinistas y mostrándose como el lado más pragmático de una oposición que presenta demasiadas incoherencias en sus posturas. Esto le ha costado caro a los campesinos, que se han visto en la obligación de exiliarse para salvaguardar sus vidas.
El movimiento con el correr de los años y con el adentramiento cada vez mayor en el círculo político tradicional, ha tenido inconvenientes. Uno de los casos más famosos es el del Doña Francisca Ramírez, una gran referente del Movimiento Campesino en sus inicios y una activista aún muy respetada entre los nicaragüenses. Las recientes posturas de “Doña Chica” –—como se le conoce a Ramírez— contra el liderazgo de Mairena han provocado ciertos encontronazos en la opinión pública, pues le dio cabida al argumento que, dentro del Movimiento Campesino, hay una confrontación de líderes. Algo que no es del todo cierto y que se trata más de una jugada política por parte de la AMS que se explicará más adelante.

El error de “Doña Chica”

El mundo de la política es difícil y complejo, la habilidad para desenvolverse correctamente en la mayoría de escenarios quizás se adquiere con los años de experiencia, pero los que más destacan son los que llevan el talento innato para aprovechar momentos y circunstancias. Elegir buenas decisiones en el momento justo. Y Doña Francisca Ramírez, con todo el valor y respeto que posee sobre sus hombros, ha cometido un fallo terrible: rodearse del ala con menos convicción libertaria y que más colabora con el régimen dentro la oposición: el sandinismo “disidente”.
Aquí hay que hacer un paréntesis y relatar cómo es que me interesó contar esta historia, saltándome el protocolo periodístico:
Hace un par de semanas, llegó a este medio una denuncia vía Twitter sobre un problema en la frontera Costa Rica – Nicaragua. Específicamente en Upala. Un ciudadano nicaragüense comentó una nota que se escribió sobre cómo el COVID-19 estaba atacando las filas de chavistas y sandinistas; ese usuario corrigió dos puntos clave, uno de ellos fue que se escribió “prensa libre” en la nota, y él, acertadamente, recalcó que no existe tal cosa en Nicaragua: hay prensa oficialista y prensa independiente que pertenecen a ex sandinistas o falsos opositores. Se le agradeció la acotación que llamó la atención y, enseguida, el mismo ciudadano informó sobre una coyuntura fronteriza a la cual los medios de prensa no le estaban dando cobertura; y era un problema entre campesinos que huyeron por la persecución del régimen de Ortega y Doña Francisca Ramírez.
Un hecho muy nacional, que jamás iba a tener repercusión internacional, pero que debía ser cubierto por medios de prensa locales. ¿Mi sorpresa? No había información.
Según denunciaron varias fuentes en Nicaragua, entre ellas, uno de los campesinos exiliados y que es protagonista de esta historia fronteriza, Cruz Arlen Miranda Arauz, quien en los ochenta luchó para los Contras con el fin de hacerla frente al sandinismo, y hoy forma parte del Movimiento Campesino, en Costa Rica existe un campamento que es alquilado por el cuñado de Doña Francisca Ramírez y donde habitan las familias de Doña Chica, su marido y ellos mismos, por supuesto. En ese terreno recibieron a varios campesinos nicaragüenses que huyen de la persecución del régimen.
Cruz Arlen comenta que la idea era que estos campesinos llegaran al campamento para un intercambio recíproco: un pedazo de suelo dónde poder construir casas de madera para vivir a cambio de trabajar la tierra del campo para generar ingresos. Esa era la idea y así llegó el señor Arlen junto a su familia al campamento de Doña Chica.
El problema fue que, según denuncias de los campesinos a distintos organismos y las mismas explicaciones de Cruz Arlen, Francisca Ramírez, su familia y la de su esposo, empezaron a administrar de manera errónea recursos y donaciones de organizaciones para los campesinos en el exilio que llegaron al campamento.
‘Fundación Mujer’, ‘Fundación Senderos’, ACNUR y ‘Pan Para el Mundo’ son algunas de las organizaciones que apoyaron a los campesinos con donaciones: se construyó infraestructura, se dieron provisiones para tres meses, se dio chanchas para las mujeres y hasta se aprobaron 500 dólares destinados para la siembra de cada campesino. Uno de los inconvenientes fue que Doña Chica administraba, junto a su familia y la de su esposo, la mayor parte de los recursos que llegaban; pero lo principal fue que Doña Chica, posteriormente y según contó Cruz Arlen para el PanAm Post, siguió pidiendo apoyo a las organizaciones en nombre de los campesinos que llegaron a su propiedad.
Los campesinos, ante esta situación, decidieron pedirle a Doña Chica la rendición de cuentas en reiteradas ocasiones sobre las donaciones y los proyectos financiados por Fundación Mujer, ACNUR, Pan Para el Mundo y Senderos, nada que tenga que ver con dinero, aclaró el señor Arlen, solo recursos. Pero la respuesta siempre fue negativa: “Aquí mando yo y no tengo que rendir cuentas a nadie”, era la constante frase de Doña Chica, según el campesino en el exilio que ahora está afectado por la problemática.
El conflicto subió de tono y con el correr de los meses, y a raíz de que los campesinos hicieron pública sus molestias, Ramírez decidió echarlos de sus tierras donde habían pactado para trabajarlas. Fueron en total 9 familias las que se quedaron sin hogar y sin trabajo tras esta decisión. Solo quedó una familia adicional en el campamento, además de la de Doña Chica y la de su esposo.
Esta situación fue denunciada a las autoridades de ACNUR y se logró una reunión donde, según comenta Cruz Arlen, el resultado fue contundente: Ramírez no pudo responder a las preguntas de ACNUR sobre las irregularidades denunciadas por los campesinos. Doña Chica lo que intentó fue justificar estas malas administraciones con un informe donde detallaba en qué gastó el dinero.
Francisca Ramírez también ha desmentido esta situación en sus redes sociales, pues es un caso conocido en Nicaragua, pero poco y nada fuera del país. Doña Chica dice que no «administran ningún fondo», pero los campesinos piden cuentas, según comentan, por las donaciones no por dinero recibido.
Lo cierto es que, más allá de la denuncia en sí, la información tenía un trasfondo importante: el silencio de los medios de comunicación. ¿Por qué ningún medio se hacía eco del problema fronterizo de una referente opositora con unos campesinos exiliados? La razón estaría en que la gran mayoría de medios independientes y ajenos al régimen nicaragüense no se meten con nada que perjudique a sandinistas disidentes. Y Doña Chica tiene como asesora legal a Mónica López Baltodano, hija de la famosa ex guerrillera sandinista Mónica Baltodano, que ahora es una sandinista “disidente”.
Las Baltodano son abiertamente sandinistas, profesan esa ideología y, más allá de que se han convertido en “opositoras” al régimen, la verdad es que forman parte del grupo de oposición más débil e incoherente en cuanto a propuestas de salir del régimen: la Articulación de Movimientos Sociales. Por ello, es preocupante que gran parte de los medios de comunicación nicaragüenses tengan intereses, principalmente, en la AMS, una hermana ideológica del Movimiento Renovador Sandinista (MRS). Son progresistas, socialistas, marxistas y, a vox populi, sandinistas.
Es esta AMS la que diseñó estratégicamente el Movimiento Unidad Nacional Azul y Blanco junto al MRS. Una fuente señaló al PanAm Post que tanto la Articulación de Movimientos Sociales y el Movimiento Renovador Sandinista son exactamente iguales, sus propuestas y narrativas son idénticas. Ambos intentan promover e imponer la meta narrativa de que el régimen de Ortega, en realidad, no es sandinista, y que este se desvió en el camino, que el verdadero sandinismo será implementado con la AMS y la MRS.
La AMS, abiertamente izquierdista, vive de donaciones, uno de sus donantes y contribuyentes es la Open Society Foundation del polémico empresario George Soros según una información publicada por República sobre “las inversiones de Soros en Centroamérica”.  La Open Society habría otorgado la suma de USD $180 000 a la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos, una iniciativa donde una de sus figuras es Mónica López Baltodano, la asesora de Doña Chica.
Los financiamientos no son nada despreciables, el dinero que reciben es grande y sirve para instalar y promover sus agendas particulares. Pero lo más preocupante es el poder que tienen en los medios locales, puesto que tienen el mote de intocables al comulgar con ideas, posturas e incluso compartir financistas.
Muchos medios independientes conceden entrevistas a sandinistas “disidentes”, promoviendo su imagen y su discurso, intentando imponer la narrativa que a ellos les conviene y lavarle la cara a la ideología sandinista. Esta vertiente política es muy similar a la que ocurrió y, de hecho, todavía existe en Venezuela: la de querer limpiar la imagen al chavismo achacando todas las responsabilidades a Nicolás Maduro de la desgracia actual.

El silencio cómplice de la prensa

Entramos en un apartado clave, ¿qué tan intervenidos tiene la oposición nicaragüense los medios de comunicación? La respuesta es simple: muchísimo.
Una de las webs más leídas del país es Confidencial, mencionado en el artículo de República como uno de los medios que recibió donaciones de Open Society Foundations, la suma revelada es de USD $175 000. El director de Confidencial es Carlos Fernando Chamorro, quien es un reconocido periodista no solo en Nicaragua, sino también en toda Centroamérica. En los ochenta fue director del diario sandinista oficialista Barricada, que era propaganda política pura y dura del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Dato curioso: Chamorro fue compañero de oficina de Mónica Baltodano en años recientes, hasta que Ortega les confiscó el edificio en 2018.
Las fuentes consultadas por el PanAm Post pusieron muy ligadas a ambas figuras, y las supuestas donaciones de Open Society curiosamente coinciden. Hay un detalle particular: Soros tiene un perfil de autor en Confidencial. Otra que tiene un perfil de autor en dicho medio es Mónica López Baltodano, quien ha dejado frases en sus piezas como: “Por mi involucramiento en diferentes expresiones del movimiento social, sé muy bien que hay miles de sandinistas que —como yo— vemos críticamente al Gobierno de Ortega y su alianza con el gran capital. Sé que somos miles los que padecemos los sinsabores del sepelio del proyecto político que se expresaba en el Programa Histórico del FSLN (1969) y que no existe más bajo esas siglas”. Sandinistas disidentes con la intención de lavarle la cara al sandinismo.
Como todo régimen, hay medios que son oficialistas, pero al contrario de Venezuela, por ejemplo, en Nicaragua hay una gran cantidad de medios pro AMS, MRS y sandinismo disidente que les da pie para contar la historia de la revolución sandinista, los conflictos entre el sandinismo y los Contras, la época democrática y la tiranía de Ortega a su manera.
«Estos medios quieren hablar de ‘orteguismo’ para tratar de culpar de todos los males a Ortega y exculpar al sandinismo y sandinistas disidentes. Al hablar de los 80s sólo señalan a Ortega y otros sandinistas que nunca fueron ‘disidentes’ como autores de múltiples crímenes de lesa humanidad, nuevamente exculpando a los sandinistas disidentes”, señaló una fuente anónima al PanAm Post.
“La mayoría de los medios están ligados a Carlos Fernando Chamorro y a la AMS, ellos entrevistan casi semanalmente a personajes sandinistas históricos como Dora Tellez, Hugo Torres, Gioconda Belli y Víctor Tinoco como grandes eminencias sobre cualquier tema, desde economía hasta epidemiología. Ignoran cientos o miles de profesionales capaces en múltiples áreas y en su lugar entrevistan a esta gente que no tiene estudios profesionales”, añadió la misma persona que suministró información sobre los sandinistas disidentes.
Los medios de comunicación, por ende, no hablan en contra de la AMS, MRS o la UNAB; de hecho, al contrario, es muy común ver a guerrilleros sandinistas durante los ochenta —como Mónica Baltodano— o intelectuales sandinistas, miembros de la AMS y la MRS, siendo entrevistados en los medios. Por supuesto, no se habla de los crímenes de lesa humanidad cometidos por los sandinistas en los ochenta ni de la autoamnistía de los propios sandinistas en 1989. De hecho, días atrás, Mónica Baltodano salió en una entrevista a Efe a lavarle la cara al sandinismo denominando orteguismo a la corriente política de Ortega y que esta manchó los logros revolucionarios.
En ese sentido, días atrás, la ex guerrillera respondió las acusaciones contra los sandinistas «disidentes». Baltodano espetó que los sandinistas no tienen que pedir perdón por combatir a Somoza, pero las críticas no son por ello, sino por lo que vino posteriormente: la traición sandinista a Nicaragua.
Aquí hay, por ejemplo, un buen hilo de los logros del sandinismo de los 80s en el marco del HT #NuncaMás19DeJulio que fue tendencia en Nicaragua:
Dora María Téllez, Hugo Torres y Victor Hugo Tinoco, por ejemplo, forman parte del sandinismo disidente fundador del Movimiento Renovador Sandinista en el año 1995. Ellos, como se explicó, forman parte del sandinismo que señala a Ortega como un líder descarriado. Resulta llamativo porque, en 2001, el partido MRS se alió con el FSLN para formar una coalición llamada “La Convergencia” para intentar llevar al sandinismo al poder. También, muchos miembros del MRS o, directamente, sandinistas disidentes no miembros del partido —pero muy afines— como Mónica Baltodano, apoyaron y dieron un espaldarazo a Ortega tras la demanda de su hijastra Zoilamérica por violación.

La jugada de López Baltodano y la AMS

Una de las caras visibles de la AMS es la abogada Mónica López Baltodano, quien ejerce un discurso desde la oposición que resulta inofensiva para Ortega. Cuando López Baltodano se refiere a oponerse al régimen lo hace en la visión errada del diálogo y las elecciones, obviando el hecho de que en Nicaragua rige una tiranía criminal que no respeta los valores democráticos.
La AMS es, en síntesis, un proyecto político poderoso. Toda una articulación que tiene como aspiración ser la principal fuerza opositora en Nicaragua. Pero tiene un pequeño inconveniente: los nicaragüenses son en su mayoría antisandinistas. Los críticos contra el sandinismo aseguran que más del 70 % del país está en contra de esta ideología y tanto la AMS como la MRS son movimientos que comulgan y promueven estas ideas. Notorio problema.
Por ello, el error de Doña Chica fue aliarse con una de las principales referentes de la AMS: Baltodano. Quien la ha alejado del Movimiento Campesino y le ha recomendado redirigir esfuerzos en atacar una de las figuras visibles del campesinado: Medardo Mairena.
A Mairena se le atacó desde varios frentes, con múltiples acusaciones fundamentadas, principalmente, por su relación con Arnoldo Alemán quien fue uno de los responsables que hizo que Ortega volviera al poder.
En la opinión pública se quiere hacer notar que el Movimiento Campesino está dividido, que están quienes apoyan a Doña Chica y están los que apoyan a Medardo Mairena. Según comentó un activista político entrevistado por el PanAm Post, esto es falso. El Movimiento Campesino, si bien puede tener algunas diferencias con Medardo Mairena, no está dividido. «Esta narrativa la estarían imponiendo varios de los medios que tienen una agenda pro AMS que quieren impulsar, nuevamente, la figura de Francisca Ramírez como estandarte del Movimiento Campesino. Esta hipotética situación podría llevar al Movimiento Campesino dentro de la Articulación de Movimientos Sociales». Cabe recordar que, quien asesora legalmente a Doña Chica, es Mónica López Baltodano.

Los falsos opositores

A raíz del interés de este ensayo, la información que llegó fue abundante, muchas fuentes nicaragüenses se diero la tarea de suministrar antecedentes de opositores colaboracionistas bajo la condición de anonimato por el riesgo a represalias. De hecho, el activista político consultado, que está actualmente en una formación de política joven llamada “Con Vos”, mencionó que estos actúan en pro de desprestigiar a todo aquel que piense, razone o difiera de sus ideas.
En el 2018, año en que las protestas en Nicaragua contra el régimen de Ortega se intensificaron y donde la represión se incrementó al punto de que hubo más de 300 muertos en manifestaciones, la conferencia episcopal, junto al cardenal Leopoldo Brenes, llamó a formar la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia conformada por todas las fuerzas políticas opositoras de Nicaragua. Allí estuvieron los movimientos jóvenes estudiantiles y también el movimiento campesino, pero también ex sandinistas y socialistas y miembros del gran capital.
Esta Alianza Cívica tiene un consejo integrado por Valeska Valle, una estudiante de corte “muy socialista y progresista”, —indicó González al PanAm Post—; Sandra Ramos, una ex sindicalista sandinista en los ochenta que, además, recibió formación académica en Cuba y es admiradora de Fidel Castro —comentó otra fuente—; Daisy George del Sector Caribe, que trabajó junto al partido satélite del régimen llamado Yatama, Azahalea Solís una guerrillera sandinista de los ochenta que fue beneficiada por la amnistía que le dieron en los noventa, José Adán Aguerri que fue uno de los principales promotores del acuerdo “Diálogo y Consenso” y que estuvo por toda Centroamérica destacando dicho pacto. También estuvieron Ernesto Medina, un catedrático que rechazó la rectoría de una universidad del régimen, pero que, en los años ochenta, ayudó en el proceso de adoctrinamiento sandinista junto a Carlos Tunnermann; ambos son sandinistas, y Medardo Mairena, hasta que el Movimiento Campesino decidió dar un paso al costado el pasado 21 de junio porque, según argumentaron, nunca fueron escuchados los argumentos de fondo del campesinado dentro de la Alianza.
El diálogo resultó ser un fiasco, un rotundo fracaso que oxigenó a la tiranía y que sacó a los estudiantes de sus trincheras y descomprimió la presión ciudadana en los momentos de más tambaleo para Ortega y los suyos. Fórmula similar a lo vivido en Venezuela.
Hay una entrevista de la estudiante y activista política Zayda Hernández para la Revista Abril, donde señala cómo los grupos empresariales llevan el poder político en Nicaragua. Zayda, como una de las líderes estudiantiles, estaba dentro de la Alianza Cívica, ella contó cómo el diálogo nació repentina y sorpresivamente. “Todos los grupos —tanto del sector empresarial como de la sociedad civil— estaban prestos para dialogar”, espetó la activista. “Los únicos que no estaban enterados eran los campesinos y los estudiantes”, puntualizó. Que eran, por cierto, los que estaban en pleno frente contra la represión.

La activista comentó que fue la coalición de estudiantes —que se formó a raíz del diálogo— la que exigió que se le diera cabida al Movimiento Campesino dentro de la Alianza Cívica, después de reconocer que el campesinado apoyó incondicionalmente al estudiantado en el llamado a la rebelión y en todos «los tranques».
Zayda Hernández contó cómo en un viaje a Washington los estudiantes estaban reunidos con demócratas y republicanos para promover las sanciones para miembros del régimen y otros corruptos y violadores de Derechos Humanos. Al volver a Nicaragua, la reacción desde la Alianza Cívica fue totalmente negativa: “¿Qué? ¡Ustedes están locos! ¿Cómo se les ocurre hacer eso?”, fue la reprimenda contra Zayda y los suyos que con total justicia pidieron sanciones para corruptos y violadores de DDHH sean miembros o no del régimen.
Hernández revivió el momento de sorpresa de los estudiantes que se preguntaban “¿qué estábamos haciendo mal?”, posteriormente, el reclamo escaló porque los que viajaron a los EE. UU., además, tuvieron “la osadía” de reunirse con la “ultraderecha”. En ese momento se les informó que, ante estos dos hechos, ellos no tenían más la potestad de hablar por la Alianza y en ese momento decidieron retirarse de la iniciativa que empezó con los falsos diálogos y que tomó por sorpresa a los estudiantes y al Movimiento Campesino.
Señaló a los presidentes de AMCHAM y COSEP como los manifestantes contra las acciones de los estudiantes. AMCHAM y COSEP son cámaras comerciales y tienen representación en la Alianza Cívica.

El retrato de los fallos opositores

Además del diálogo en el 2018, hubo otra ronda en el 2019, el resultado fue un fortalecimiento notorio del régimen que vio la posibilidad de mostrarse internacionalmente como una fuerza política “abierta” a encontrar soluciones pero que, en el proceso, no ha dejado de perseguir y asesinar a la disidencia.
Una clara muestra de la perdida de rumbo de “los opositores”, es que desde hace un par de años vienen formando alianzas, movimientos y coaliciones para “lograr una unidad” que pueda terminar con el régimen.
Además de la Alianza Cívica, se formó la Unidad Nacional de Azul y Blanco (UNAB), que está formada, principalmente, por el MRS, la AMS y todas su ONG y movimientos progresistas. Y, en este 2020, tanto la Unidad de Azul y Blanco y la Alianza Cívica están impulsando una Coalición Nacional que “pretende ir a unas elecciones en el 2021”, denunciaron desde Mentes Libres. A esta Coalición se le va a unir el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), asociado al expresidente Arnoldo Alemán, quien es cuestionado por corrupción y por el pacto político con el FSLN y Daniel Ortega. A Arnoldo, además, se le asocia con Medardo Mairena, el actual líder del Movimiento Campesino que también irá con la Coalición Nacional pero que adelantó al PanAm Post que no hay ningún tipo de garantías para un proceso electoral en Nicaragua. Una fuente indicó al PanAm Post que Medardo tiene intenciones de recuperar al PLC pero que es muy complejo que Alemán lo suelte.
Ahora, Medardo Mairena sí ha criticado públicamente a Arnoldo Alemán, alegando que lo primero que hay que hacer para recuperar la democracia es democratizar los partidos políticos. Mairena fue claro: «Alemán debe apartarse».

El gran capital y los sandinistas «disidentes», corrientes «opositoras» enfrentadas

La UNAB nació en 2018 porque los grupos empresariales empezaron a tener mayor peso en la Alianza Cívica, entonces, tanto la AMS y el MRS —la primera con un peso especial por toda la maquinaria que maneja en su articulación— necesitaban de un propio frente para hacer figurar su agenda progresista y de izquierda.
Esta Unidad es regida por una asamblea general y tiene un consejo político conformado por Jesús Téfel (sector político), Reyna Rodríguez (territorios), Félix Maradiaga (sector político) , Ariel Sotelo (estudiantes), Daisy Astrid Rubio (Bluefields), Guillermo Incer (Articulación de Movimientos Sociales), Alexa Zamora (sociedad civil) , Limborth Bucardo (Costa Caribe), Violeta Granera (expresión política), Mauricio Muñoz (jóvenes), Tamara Dávila (sector político) e Ivannia Álvarez (territorios). Maradiaga, por ejemplo, en varias ocasiones se ha mostrado a favor de ir a elecciones con garantías. Álvarez, Dávila, Granera, Zamora, Incer y Téfel son todos sandinistas; son ellos los que señalan que Ortega no es un verdadero sandinista y fue un caso desviado en el camino.
Maradiaga se ha mostrado en contra de sanciones, específicamente contra las que afectarían al Ejército de Nicaragua:
Félix Maradiaga, después de publicarse el artículo, se contactó con el PanAm Post reconociendo la labor investigativa del trabajo. Añadió que, las declaraciones fueron más amplias que el fragmento del vídeo publicado en Twitter, él señaló que está a favor de las sanciones pero que, para la comunidad internacional, y para él mismo, además de sanciones institucionales, también es necesario sancionar y llevar a juicio a los actores materiales de los crímenes cometidos. Para ello, aseguró que es necesario tener más detalles sobre quiénes fueron los verdaderos perpetradores de violaciones contra los derechos humanos. El señor Maradiaga espetó: “¿De qué le sirve a una madre que sólo se sancione a la institución y que el perpetrador material no obtenga su merecido?”.
Este movimiento impulsa la agenda electoral bajo el lema de la “democratización del sistema electoral nicaragüense”, es irrisorio que esto ocurra en un país que vive en una tiranía que maneja las fuerzas de seguridad (y las armas).

Oposiciones espejos al régimen y los diferentes grados colaboracionistas

Hay cosas que se entienden mejor cuando ya se han vivido. Ser joven y haber sufrido al chavismo y su oposición es algo que, quiérase o no, hace entender un poco más a los sistemas totalitarios comunistas. Por ejemplo, el comunicador venezolano Daniel Lara —que reside en Alemania— contó en una entrevista con Luis Chataing, una anécdota sobre las ciudades que formaron parte de la Alemania del Este y los alemanes que ya le preguntaban si en Venezuela ya estaban racionando comida, si escaseaban los productos, si el régimen ya había implementado equis política. Básicamente la experiencia del que ya pasó por eso es, a veces, más interesante del que está padeciendo; pues el que padece debería aprender sobre lo que se enfrenta para así poder revertir la situación.

Hace no mucho tiempo el PanAm Post conversó con Georg Eickhoff, un alemán que tiene un gran cariño por Venezuela y un brillante analista político. Eickhoff escribió artículos en 2017 y dio entrevistas donde anticipaba en lo que se iba a convertir la oposición en Venezuela y la similitud de los partidos políticos con los denominados «partidos bloques» en la Alemania Oriental Comunista. Puntualizó que, para sobrevivir, las fuerzas políticas tendrían que ajustarse a las reglas del juego que impondría el chavismo. Esto sucedió al pie de la letra y la oposición venezolana terminó siendo una aliada más del régimen de Maduro, porque así lo necesitaban para mantenerse dentro del juego político.
Surgieron mesas de falsos diálogos, se pactaron elecciones, están en constantes negociaciones para ver dónde cede cada uno —casi siempre sale mal parada la propia oposición, por cierto—, se establece una retórica contra el “intervencionismo” —léase sanciones o una fuerza multilateral que deponga a Maduro— y se expone a quienes denuncian los vicios de una oposición con escasas reservas morales. “Atenta contra la unidad”, espetan desde sus sitiales de júbilo, pero en realidad ellos no quieren unidad, sino unanimidad.

Oposiciones espejo

Este fenómeno de las oposiciones espejo ocurre en Nicaragua. Los opositores se reflejan en las mañas del régimen y viceversa. Y sucede desde hace mucho tiempo. La diferencia principal entre ambos países son los procesos históricos, pero en el fondo, es el mismo caso.
Los sandinistas «disidentes» formaron su propio movimiento para imponer su retórica y contar la historia a placer, la AMS y el MRS dicen ser opositores a Ortega, pero promueve sus ideales y reciben financiación de sus aliados al igual que admiran a personajes históricos como Castro o Chávez, son abiertamente anti capitalistas y no verían con buenos ojos una fuerza externa liberadora. Sería la versión del “este problema lo resolvemos nosotros” que varias veces y en distintas ocasiones se les ha oído blandir a miembros de la oposición venezolana.
Hay que tener muy en cuenta que hay diferentes tipos de colaboracionistas en este tipo de regímenes: están los que abiertamente colaboran, que son aquellos aliados que ni se inmutan en ocultar rastros; están los colaboracionistas opositores, que son los que han sido retratados en este artículo; están los financistas y testaferros, tanto de los que apoyan al régimen como los que ayudan a la falsa oposición. También están los que colaboran por compartir ideales políticos e ideología: terminan reforzando al statu quo y pareciéndose en retórica a lo que condenan. Incluso terminan teniendo enemigos comunes con el régimen, personas que bien podrían ser sus aliados. Entonces, hay una escala de colaboracionismo, y queda de parte de cada uno darles su justo lugar a los colaboracionistas.

La inminente ruta electoral

Después de la masacre en 2018 contra los estudiantes y la constante persecución a los campesinos, llegaron los diálogos inservibles para la libertad durante dos años consecutivos, en ninguno de ellos se logró avanzar en una agenda que promoviera la libertad y la tiranía de Ortega aprovechó para aumentar la represión y atrincherarse más en el poder.
Por si fuera poco, el 2020 y el coronavirus han sido idóneo para calmar aún más las aguas y aliviar la tensión ciudadana. Ya las fuerzas políticas empiezan a impulsar lobbies para instaurar un proceso electoral mediante la Coalición Nacional que pretende “reformar para democratizar”. Hoy, y tal como dijo Medardo Mairena, no hay condiciones para organizar elecciones en Nicaragua, a los campesinos, por ejemplo, los asesinan semana a semana, a un joven lo mataron de rodillas de un disparo en la cabeza por gritar “Viva Nicaragua libre”, los medios de comunicación dan cabida a estas ideas por meros intereses y ocultan los trapos sucios de una oposición cómplice; la comunidad internacional no conoce a fondo el caso y los principales interlocutores entre Nicaragua y el exterior son los mismos que dominan los medios nacionales y tienen el monopolio de la oposición.
A ellos se les presentan como grandes defensores de DDHH o ejemplos de personalidad democráticas, reciben notas en los grandes medios y tribunas para ir a exponer sus ideas; hablan con autoridades y diplomáticos, los organismos les hacen caso y los que quieren luchar contra ese mecanizado y perfeccionado statu quo es perseguido, atacado y difamado. La expresión “es un espía enviado por Ortega para dividirnos” es en Nicaragua lo que en Venezuela se conoce como “G4 cubano” o “financiados por Maduro para criticar a la oposición”.
Como se dijo al principio, vivir en un país sin libertad es durísimo, pero lo peor es cuando los «aliados» traicionan los sueños libertarios de millones por propios intereses. El timón en Nicaragua se dirige 90 grados a estribor en busca de falsas elecciones, la ciudadanía debería tener en cuenta que lucha contra dos enemigos: la tiranía criminal de Ortega que maneja el monopolio de las armas, y la falsa oposición que tiene todo el aparato comunicacional. Al final, ambos monstruos tienen una naturaleza similar, si cae uno también caerá el otro porque se apoyan espalda a espalda.

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lunes, 29 de junio de 2020

45 libros que hay que leer antes de los 40 = @riquezayfuturo

45 libros que hay que leer antes de los 40



Jane Eyre

Aparentemente, 'Jane Eyre' es una novela de amor; detrás, se esconde mucho más. Fue la primera obra publicada por una de las hermanas Brontë –aunque la tuvo que firmar con el seudónimo Currer Bell, para evitar los prejuicios por ser mujer– y narra la historia de una joven huérfana que llega a Thornfield Hall, donde es contratada por el orgulloso Edward Rochester para cuidar de su hija Adèle. Jane se siente atraída por Rochester, pero la relación es difícil y la mansión esconde un secreto.


Fahrenheit 451

¿Ciencia ficción? ¿Realidad? 'Fahrenheit 451' no es un libro fácil de leer, porque nos lleva a una situación que no tiene nada de fantástica. Estamos en un país donde no se puede leer. De hecho, el trabajo del bombero Montag, el protagonista, no es apagar incendios, sino provocarlos. Se dedica a quemar libros para evitar que la población piense y se la pueda manipular; ya lo decían los romanos: "Panem et circenses".


El señor de las moscas

Una obra cuya calidad tiene tanto defensores como detractores, y que fue adaptada recientemente como serie por Netflix bajo el título 'The Society'. William Golding, premio Nobel de Literatura en 1983 nos lleva hasta la próxima guerra mundial, cuando el avión en el que viajan un grupo de jóvenes se estrella en una isla desconocida. Sin adultos que les supervisen, todo comienza siendo una fiesta, porque pueden hacer lo que quieran. Con lo que no contaban es con la dificultad y la tragedia de establecer una sociedad.


Volverás a Región

Seamos sinceros. 'Volverás a Región' no es un libro fácil de leer; pero precisamente ese es su valor estilístico, la enorme renovación en el lenguaje que estableció con esta obra Juan Benet, uno de los grandes escritores españoles del siglo XX. Región es un lugar que no existe en la realidad, adonde al acabar la Guerra Civil huyeron varios combatientes, y donde se establecerá una dolorosa conversación entre una misteriosa mujer y el doctor protagonista. Dolorosa y maravillosa, invita a la reflexión sobre la sinrazón de nuestra contienda.


Lo que el viento se llevó

Si te gusta la película, es imprescindible que leas la obra original de Margaret Mitchell en la que se inspiró. Es un novelón y sí, hay que decirlo, es mucho mejor que el filme de Victor Fleming y George Cukor. El personaje de Escarlata O'Hara tiene muchos más matices y aparecen muchos segmentos de la historia que conoces que no fueron adaptados.


1984

La maravillosa fábula de George Orwell nos lleva a un mundo de ciencia ¿ficción? situado en Londres, en 1984 (hay que tener en cuenta que la obra fue publicada en 1949), con un Gran Hermano vigilándolo todo y una Policía del Pensamiento atenta a todo lo que los ciudadanos hacen, opinan y sienten. El protagonista tiene en sus manos seguir con lo establecido o romper con la opresión.


Alicia en el país de las maravillas

"Que le corten la cabeza", pide la reina de corazones a la pequeña Alicia, cuyas aventuras han comenzado cuando, sentada con su hermana en el jardín, ven pasar a un conejo con un reloj de bolsillo. ¿Pero qué es eso? Alicia sale corriendo tras él y cae en un oscuro agujero que le llevará al país de las maravillas y a uno de los libros más tiernos de esta lista, escrito por Lewis Carroll.


Americanah

Una de las entradas más feministas de la lista corresponde a un libro imperdible, Americanah, de 2013, en el que conocemos la historia de Obinze, una joven nigeriana que siempre ha querido vivir y estudiar en Estados Unidos. Ella va a intentar su sueño, pero no quiere convertirse en una 'americanah', que es como llaman en su país a los que vuelven con ínfulas de América.

A puerta cerrada

No nos arriesgamos si decimos que Luis García Montero es el mejor poeta vivo español, así que tampoco es un equívoco recomendar su antología de versos más recientes, 'A puerta cerrada'. El granadino hace un doliente recorrido de la sociedad española tras la crisis, de todo lo perdido en los años pasados, de cómo la democracia ha quedado a su juicio definitivamente tocada.

Asesinato en el Orient Express

¿Aún no has leído la obra mítica de Agatha Christie? Pues estás tardando. Te guste o no el género policíaco, reconocerás al llegar a las últimas páginas que la resolución del crimen acontecido en el tren más glamuroso de la historia es, simplemente, genial. Doce personas son los sospechosos del asesinato que tendrá que resolver uno de los inspectores más famosos de la literatura, Hercules Poirot.

La campana de cristal

Cuando el libro se publicó, en 1963, Sylvia Plath tuvo que usar un seudónimo porque se enfrentaba sin ambages a temas delicados, concretamente, a la depresión. La única novela de esta gran poeta estadounidense narra la historia de una estudiante que gana un premio de una revista con el que viaja a Nueva York durante un mes. De allí regresará con una dura enfermedad mental.

Cien años de soledad

Para muchos, la obra cumbre de la literatura en castellano y para la gran mayoría la mejor novela de su autor. Narra la historia de siete generaciones de la familia Buendía en la aldea de Macondo, pero no lo hace de forma lineal ni realista, sino con saltos en el tiempo y fusionando realidad y fantasía.


Cinco horas con Mario

Es el magnífico monólogo de una mujer adulta, Menchu, que acaba de perder a su amado esposo, Mario. Después de que la familia se vaya y de quedarse sola, comienza el velatorio, la última noche que pasan juntos; sus discurso, dramático, doliente y por momentos aterrador, ha sido enormemente influyente en nuestras letras desde su publicación en 1966.


El conde de Montecristo

Inspirado en un caso real, la gran novela de Alejandro Dumas nos presenta a Edmond Dantès, un marinero que regresa a tierra firme con la intención de casarse con su amada Mercedes. Pero su mejor amigo le traiciona el día antes de la boda y es detenido, por lo que pasará 13 a´ño en prisión. Tiempo suficiente para idear la venganza perfecta.

El cuento de la criada

La serie de HBO inspirada en él ha dado alas a este cuento escrito a mediados de los 90 por Margaret Atwood, una historia inquietante, oscura y angustiosa que nos sitúa en la república de Gilead, donde Defred es una más de tantas mujeres que han perdido todos sus derechos y que solo sirven para una cosa: procrear. Atwood nos sumerge en un mundo asfixiante que nos hace reflexionar si podría ser nuestro propio planeta.


Cuento de Navidad

No esperes a que llegue diciembre para admirar esta historia que seguro que ya has visto en televisión pero que ya es hora de que la leas tal cual es. Dickens nos presenta al avaricioso señor Scrooge, que no soporta la navidad ni el buen rollo asociado a ella. Pero la noche de nochebuena se le presenta el fantasma del antiguo socio de su negocio, que le hará cambiar de opinión.


Desayuno en Tiffany's

Otro caso parecido al anterior: ¿cuántas veces has visto la película de Audrey Hepburn? Por si no sabes, es una adaptación literaria, y de las buenas, de una novela de Truman Capote. La protagonista es la elegante y especial Holly Golightly, conocida por el glamour y por los fiestones que monta en Nueva York. Pero cuando las luces se apagan, ella se siente terriblemente sola.

En el camino

Sal Paradise y Dean Moriarty emprenden un viaje por Estados Unidos donde la ruta parece lo menos importante. A cambio, el sexo, las drogas, las mujeres, la amistad y la música se erigen como temas principales de la obra magna de la 'Beat Generation' y una de las grandes influencias de la cultura hippie.

El extranjero

En plena Segunda Guerra Mundial, Albert Camus revolucionó la literatura europea con este descarnado relato sobre un hombre que, extranjero en sí mismo y totalmente fuera de su propio control, comete un crimen. Descontrolado y condenado, su vida ya no tiene sentido, pero es que quizás tampoco la tenía atrapado en la rutina de su normalidad.


Frankestein

Probablemente, la mejor novela de terror de todos los tiempos y una de las que más ha contribuido a crear al monstruo moderno, ese que tiene incluso 'su corazoncito'. Mary Shelley, hija de unos intelectuales de su época, escribió la historia del inventor Victor Frankestein, quien creó una criatura a la que acabó rechazando.

El guardián entre el centeno

A pesar de su mala fama (era el libro favorito del asesino de John Lennon), la obra de Salinger tiene otra perspectiva cuando la leemos de adultos -quizás lo de obligarlo a leer en la adolescencia no sea una idea muy buena-. Es el relato de posguerra de un joven Holden Caulfield, que tiene que enfrentarse a las normas rígidas de su familia, al fracaso en la escuela y a las primeras experiencias sexuales.

Hamlet

Es difícil escoger una de las obras de William Shakespeare, pero quizás una de las más populares por sus versiones teatrales y cinematográficas es la historia del príncipe de Dinamarca. En ella, el rey Hamlet pide a su hijo del mismo nombre que vengue su muerte a manos de Claudio.


Lolita

En su lanzamiento, en 1958, la controvertida novela de Nabokov fue considerada de pornográfica, ya que narraba una atrevida historia : la obsesión de un profesor adulto por una menor de 12 años, hija de la dueña de la casa en la que se hospeda, con la que se casa solo para estar cerca de la joven. El propio Nabokov colaboraría en la adaptación cinematográfica de Kubrick.


Matar a un ruiseñor

El abogado Atticus Finch se enfrenta a una buena papeleta para vivir en los años 30 y en una ciudad del sur de Estados Unidos: tiene que defender a un hombre negro acusado de violar a una joven blanca. Sus hijos son los narradores de un proceso que está plenamente de actualidad y que aborda cuestiones de racismo y de clase social.

Los miserables

Los personajes creados pos Victor Hugo son un auténtica delicia: Jean Valjean, Marius, Fantine... Valjean es un hombre que lucha por los miserables, por los que son injustamente perseguidos, y a través de su persona circula una maravillosa pléyade de identidades que intentan sobrevivir en un mundo gobernado por la pobreza.

Moby Dick

Ishmael es un marinero con experiencia que decide que su siguiente aventura será a bordo de un ballenero, para lo que viaja hasta una isla en Massachussets para enrolarse en el Pequod. Su capitán, Ahab, le desvelará que la verdadera misión consiste en perseguir al enorme cachalote Moby Dick. Un clásico sobre la condición humana y sus conflictos.

Nada

El primer Premio Nadal de la historia fue para Carmen Laforet, quien en 1944 presentó una de las mejores novelas de la posguerra. Narra la historia de Andrea, que llega a Barcelona a estudiar Letras, y debe soportar el contraste entre la atmósfera asfixiante de la casa de la abuela, donde se aloja, y el ambiente universitario que descubre con su amiga Ena. Una novela triste y descarnada que marcó un antes y un después en nuestras letras.

Mujercitas

Has visto la película y es el momento de que empieces el libro, que es una auténtica gozada. En plena guerra de Secesión, en EE. UU. El padre de familia se ha marchado al frente y quedan en la casa la madre y cuatro hijas: Meg quiere casarse y formar una familia; Jo solo piensa en ser una gran escritora; Amy sueña con entrar en la 'high society' y a Beth, la pequeña artista soñadora, le basta con un lienzo o un piano para ser feliz.

Niebla

Escrita en 1914, el autor dijo de ella que no era una novela sino una 'nivola', a medias entre la ficción y la realidad, con una prosa magnífica. Unamuno pone en duda a la existencia humana con la historia de Augusto, un joven que a la muerte de su madre no sabe qué hacer con su vida. Intentará seducir a una mujer para casarse con ella, pero tampoco tendrá suerte. En su periplo para encontrar la felicidad y saber quién es, se encontrará con un personaje determinante.


Orgullo y prejuicio

Aunque sea teniendo en mente el rostro de Colin Firth en el papel del señor Darcy, es ya el momento de leer una de las primeras novelas románticas de la historia y una de las primeras en lengua inglesa. La novela nos presenta a las hijo chicas casaderas de la familia Bennett para las que u madre busca matrimonio, la única manera de garantizarle un futuro a las niñas cuando su primo se quede con todo el mayorazgo.


Plenilunio

Premio Príncipe de Asturias, Premio Planeta, Premio Nacional de Literatura... Está claro que a Antonio Muñoz Molina lo único que le falta es el Cervantes, que llegará. Y mientras se lo conceden, deléitate con 'Plenilunio' (19997), una de sus novelas más asequibles pero con todo el valor de su prosa. En ella, un inspector de policía llega a una ciudad de provincias para investigar un horrible crimen.

Don Quijote de la Mancha

No te dejes llevar por la pereza ni por los recuerdos de cuando te obligaron a leerlo en el colegio. Empiézalo como si fuera tu primera vez y descubre la magnífica prosa de Miguel de Cervantes y las aventuras del hidalgo Don Quijote: el bálsamo de Fierabrás, el choque con los molinos que parecían ser gigantes o el yelmo de Mambrino. Apasionante desde el principio hasta el final, descubre el enorme valor psicológico de unos personajes encumbrados a mitos de la literatura universal.


Rayuela

La renovación literaria mundial que supuso la publicación de 1963 de esta novela de Cortázar fue de las que aún se recuerdan. Por primera vez, era el lector el que podría elegir cómo leer el libro y cómo quería que llegara a él la historia propuesta: ¿de la manera tradicional? ¿Siguiendo el tablero de dirección? ¿Azarosamente? Sea cual sea el camino, la prosa, rica y de calidad, se alía con los gérmenes de la poesía en lo que es una de las grandes obras hispanoamericanas de todos los tiempos.


La realidad y el deseo

El poeta sevillano Luis Cernuda escribió alguno de los mejores versos de su generación, la del 27, siempre en torno al amor y a la asfixiante sensación que provocaba en él la dualidad entre el deseo y la realidad, muy lejana a esa posibilidad del disfrute de amor, por su condición homosexual. Un estupendo poeta que ha influido a prácticamente todos los que vinieron detrás de él.

El retrato de Dorian Gray

La obra magna de Oscar Wilde tiene como temas principales la belleza y el paso del tiempo. Narra la obsesión de un hombre guapo por mantener su belleza después de que un amigo le haga un retrato en el que aparece maravillosamente captado. Pero ese retrato tiene algo de mágico y en él también se notarán los efectos de la depravación de su alma.

Tiempo de silencio

Parece mentira que España pudiera estar hace 50 años como narra esta magnífica novela de Martín Santos que cambió de arriba abajo la literatura española, dotándola de cimientos de modernidad. La pobreza de las clases sociales más bajas, la falta de recursos en la investigación científica y el valor de la amistad son solo tres de los temas que recorre una novela que creó estilo y que ha sido muy imitada.

La tregua


La vida nos da sorpresas, y no siempre tienen por qué ser negativas. Esa es la experiencia de Martín Santomé, viudo con tres hijos, que a punto de jubilarse empieza a escribir sobre su aburrida vida en un diario. Pero en medio de las peleas de sus hijos y cuando menos se lo espera, llega una nueva empleada a su casa, Laura Avellaneda, que dará efectivamente la tregua necesaria del fin de sus días.


Los viajes de Gulliver

Jonathan Swift escribió en 1726 una obra que erróneamente se ha etiquetado como perteneciente a la literatura infantil: las aventuras de Lemuel Gulliver nos llevarán a conocer a los minúsculos liliputienses, a los gigantes de Brobdingnag, los filosóficos houyhnhnms y los brutos yahoo, pero sobre todo a la sórdida y malvada especie humana.


Vía Revolucionaria

Con el título de 'Revolutionary Road', Leonardo diCaprio y Kate Winslet dieron vida a los dos protagonistas de esta sensacional obra de Richard Yates, uno de los grandes narradores estadounidenses de la segunda mitad del XX. Con su prosa limpia y sin excesos, nos cuenta la historia del matrimonio formado por April y Frank Wheeler, y su tránsito desde el enamoramiento hasta la incomunicación, pasando por la importancia que dan a lo que se dice de ellos.



Viento del pueblo

Miguel Hernández tenía muy claro por qué bando decantarse en la Guerra Civil y, por ello, murió en 1942 en la cárcel franquista de Alicante. Este libro, su maravillosa contribución política y poética consiste en unos versos ilusionados y doloridos en los que da toda la fuerza a un pueblo del que todavía piensa que tiene oportunidades de ganar la contienda.

La vida de las mujeres

Tras muchos intentos, en 2013 la contadora de cuentos canadiense se alzó con el Premio Nobel de Literatura. 'La vida de las mujeres', la única novela de Munro, narra con una capacidad exquisita el que, generación tras generación, parece el panorama con el que ellas se encuentran: la poquedad del padre frente al arrojo de la madre, que trabaja fuera y dentro de casa. Pero a la pequeña niña narradora ya le tocará el momento de elegir entre 'lo de siempre' y 'el resto'. Imprescindible.


La vuelta al mundo en 80 días

Con su propósito divulgativo, Jules Verne quería mostrar en sus obras todo aquellos avances científicos e industriales que, a finales del siglo XIX, hablaban del progreso a Occidente. En 'La vuelta al mundo al 80 días', el adinerado Phineas Fogg se compromete por una apuesta a hacer ese recorrido, del que volverá con su vida cambiada para siempre.


Yerma

Junto con 'Bodas de sangre' y 'La casa de Bernarda Alba', forma parte de la trilogía lorquiana y, si bien en todas ellas la mujer está muy presente, es aquí la maternidad el tema omnipresente. Mejor dicho, la ausencia de la maternidad, en una mujer que desea ser madre pero que su cuerpo le dice lo contrario, y eso genera un extremo dolor. Maravillosa obra dramática





@riquezayfuturo
El Mundo de Billiam
Los Secretos de Ekaterimburgo