jueves, 30 de julio de 2015

EL MAYOR DE LA POLICIA




Недавно смотрел русский фильм под названием «Майор» является полиция боевик. Это ситуация, в которой майор Милиции, который удара ребенка в ДТП, умирает ребенок и его сослуживцы изменили сцену в пользу майора. Страдания матери и отца ребенка, который потерял сына есть. Похоже, коррупции, сложившейся в данном случае власти перехят сверх справедливости и в конечном майор сталкивается систему, потому что он не согласен с несправедливостью. Система коррумпирована и майор решает сбежать с матерью мальчика, чтобы спасти ее от преступников, которые хотят, чтобы изменили версию аварии. Но майор не может ничего сделать. Он не можете бороться с системой и заканчивается Спасаясь проводимая системы. Мне не нравится конец и дает впечатление, что несправедливость и коррупция, которая всегда выигрывает.
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Hace poco mire una película rusa titulada "Mayor", es una película policíaca de acción. Se trata de la situación que enfrenta un Mayor de la policía que atropella a un niño en un accidente de transito, el niño muere y sus compañeros de la policía cambian la escena del accidente para favorecer al Mayor. Se ve el sufrimiento de la mama y el papa del niño que han perdido a su hijo. Se ve como la corrupción predomina en este caso haciendo que las autoridades pasen por encima de la justicia y al final el Mayor se enfrenta al sistema porque el no esta de acuerdo con la injusticia. El sistema esta corrupto y el Mayor decide escapar con la mama del niño para salvarla de los criminales que quieren que cambie la versión del accidente. Pero el mayor no puede hacer nada. No puede combatir al sistema y termina huyendo perseguido por el sistema. El final no me gusta y da la impresión de que la injusticia y la corrupción es la que siempre gana.

Al final matan a la mama y al papa del niño que murio en el accidente, El Gobernador ordena que cierren el caso lo mas pronto posible, que el sistema judicial condene a la mama por negligencia que porque soltó al niño de la mano y ademas el examen de sangre que le hicieron a la mama tenia alcohol en alto grado, un examen adulterado en el hospital  por indicación de la policía corrupta, al papa del niño lo torturaron porque pidió conocer quien era el que había atropellado a su hijo y obligaron a la mama a firmar una confesión deslindando de responsabilidad al Mayor de la policía y aceptando su negligencia, de lo contrario los matarían a los dos.    A pesar de que firmaron la confesión después de ser sometidos a golpes y tortura, al final siempre los mataron porque los criminales tenían miedo que después hablaran y pidieran justicia.

La película es un digno ejemplo de como funciona un sistema corrupto, déspota, donde los lideres son los dueños y seniores, tienen comprado a la justicia, la policía y demás órganos de gobierno.   Hacen lo que les da la gana con la población y nadie puede ni protestar, ni decir absolutamente nada.

Esta película fue filmada en Rusia en el 2013 y ha ganado varios premios internacionales.

www.youtube.com/watch?v=pZZoG4QTbUg

viernes, 3 de julio de 2015

DICTADORES MODERNOS - Los dictadores del siglo XXI
























DICTADORES MODERNOS
Los dictadores del siglo XXI

El periódico The Wall Street Journal de Nueva York publica un artículo titulado “Los dictadores modernos invocan la democracia”, cuyo autor es el periodista William J. Dobson, quien señala que aún quedan algunas dictaduras retrógradas de la vieja escuela, Corea del Norte, Turkmenistán y Guinea Ecuatorial, capaces de grandes crímenes, como nos recuerdan las espantosas escenas de Bashar al Assad en Siria.


Pero los nuevos regímenes autoritarios son encabezados por dictadores “más inteligentes”, quienes entienden que en un mundo globalizado las formas más brutales de intimidación, como las detenciones en masa, los pelotones de fusilamiento y las violentas represiones, lucen mejor remplazadas por formas más sutiles de coerción.


















En lugar de detener a miembros de grupos de derechos humanos, Vladimir Putin, de Rusia, despliega recaudadores de impuestos o inspectores sanitarios para desactivar a disidentes. Hugo Chávez se asegura de que las leyes estén redactadas en términos generales y luego las utiliza para atacar a los grupos que él considera una amenaza. En vez de disparar a todos los medios hace excepciones de medios pequeños –periódicos en general- que permiten un debate público limitado.

El escritor estadounidense recuerda que los líderes soviéticos solían organizar elecciones y anunciaban que habían ganado con 99 por ciento de los votos. Hoy, los operarios del Kremlin dejan de llenar las urnas electorales cuando ya alcanzaron 70 por ciento de los votos. Los dictadores modernos entienden que es mejor dar la impresión de ganar una elección reñida que robarla abiertamente.

Sin embargo, Dobson no solo menciona el mal sino también el remedio: “El autoritarismo moderno es más duradero que el destino de un solo dictador, porque tiene más vulnerabilidades”, y sugiere que el fin de esos regímenes está en las calles y en las plazas, es decir, en la movilización de la población bajo banderas democráticas.

Lo que William J. Dobson hace con su editorial es ratificar y aclarar episodios históricos, duros y crueles por los cueles han pasado la mayoría de países del mundo; dureza y crueldades de las que no han estado exentos los países del continente americano. Escenarios que para los nuevos dictadores presenta un reto más importante, más vital, que disponer de fuerzas represivas: ¡escuchar a los pueblos! 


Jaime Guevara Sánchez 
http://www.elheraldo.com.ec/index.php?fecha=2015-06-18&seccion=Editoriales&noticia=56176

Los hijos del Poder








LOS HIJOS DEL PODER

Muchos de ellos se criaron en el seno de las familias más influyentes de sus países, y crecieron al abrigo del poder de sus padres. No conocen el anonimato: están expuestos a los flashes de manera permanente y se han acostumbrado a la omnipresencia de sus guardaespaldas. En ocasiones, sus actos privados pueden convertirse en asuntos de Estado. Son conscientes de que viven en el centro de atención de la opinión pública. Aunque, a juzgar por las polémicas y escándalos que han protagonizado, a veces parecen no recordarlo.

Un conocido versículo de la Biblia dice que «el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo». Sin embargo, los «hijos del poder» han causado más de un dolor de cabeza a varios presidentes de Iberoamérica, cuyos gobiernos han enfrentado críticas por los gustos ostentosos de sus herederos, apariciones públicas bochornosas, obtenciones cuestionables de privilegios o casos de presunta o probada corrupción en los que se vieron involucrados. El «mal» de los hijos incómodos no discrimina: alcanza a jefes de Estado de todo el continente de diversos signos políticos, hombres y mujeres, populares e impopulares.

Nicolás Maduro Guerra. Homónimo de su padre, el único hijo del presidente venezolano, de 25 años, fue objeto de una intensa polémica cuando, en 2013, Nicolás Maduro lo designó a dedo como jefe del Cuerpo de Inspectores Especiales de la Presidencia, el organismo que supervisa las acciones de gobierno. «Me toca por ser mi papá el presidente», se justificó «Nicolasito». El joven fue designado en un alto cargo con apenas 23 años, sin experiencia ni título universitario, y con una carrera en Economía recién comenzada. Después de aquella polémica, en 2014, el hijo de Maduro se convirtió además en el director de la Escuela Nacional de Cine, lo que generó resquemores en círculos artísticos. «Nicolasito» volvió a ser noticia algunas semanas atrás, cuando fue filmado en una boda en el Gran Meliá, uno de los hoteles más lujosos de Caracas, mientras una lluvia de dólares caía a su alrededor.

Máximo Kirchner. Con un asombroso parecido en su forma de hablar a su padre, el difunto expresidente Néstor Kirchner, Máximo (38 años) es tal vez el personaje más influyente de la política argentina después de su madre Cristina Fernández. Lidera la agrupación juvenil kirchnerista La Cámpora e integra el ínfimo círculo político de personas cercanas a su madre. Está involucrado en el llamado caso «Hotesur», una investigación judicial sobre presunto lavado de dinero en torno al empresario Lázaro Báez, quien fue acusado de haber contratado habitaciones en un hotel de los Kirchner que nunca fueron ocupadas, lo que sería un indicio de una maniobra de blanqueo. Según la prensa argentina, Máximo habría firmado algunos de los documentos que investiga la Justicia. En las últimas semanas, el oficialismo argentino comenzó a alentar la idea de que Máximo se presente como candidato a diputado en las elecciones de octubre. En ese caso, los fueros parlamentarios lo blindarían contra un eventual avance de las pesquisas.

Sebastián Dávalos Bachelet. En febrero pasado, el llamado caso «Nueragate» se convirtió en el primer gran escándalo sufrido por Michelle Bachelet. La prensa chilena reveló que una empresa de la cónyuge del hijo de la mandataria, Sebastián Dávalos (37 años), había recibido un crédito por más de diez millones de dólares del Banco de Chile. El monto se había aprobado un día después del triunfo de Bachelet en las urnas. Poco después se comprobó que el crédito había sido negociado durante una reunión entre Dávalos y su mujer con el vicepresidente del banco. Dávalos publicó una declaración patrimonial para atemperar las críticas, pero ya era demasiado tarde: la certeza pública de que el hijo de Bachelet había incurrido en tráfico de influencias le obligó a renunciar a su cargo de director del Área Sociocultural de la Presidencia.

Laureano Ortega. Uno de los hijos del presidente nicaragüense Daniel Ortega es consultor de la agencia gubernamental de promoción de inversiones ProNicaragua, un puesto clave que lo ha convertido en intermediario entre su padre y el magnate chino Wang Jing, quien tiene en sus manos el multimillonario proyecto para construir un canal interoceánico en Nicaragua. Durante su último encuentro con Wang, Laureano llamó la atención al exhibir un Rolex valorado en más de 43 mil dólares. Según el diario «La Prensa», el hijo presidencial es fanático de los relojes y en su colección cuenta con varios modelos de alta gama.Sus ostentosos gustos atizaron la polémica sobre los orígenes de la fortuna de la familia Ortega.

Juan Pablo Cartes. Lo del hijo del presidente paraguayo Horacio Cartes fue un verdadero bochorno: en 2013, Juan Pablo fue filmado en la entrada de un hotel de Miami, visiblemente borracho e intercambiando golpes con otro sujeto tan ebrio como él. En aquella oportunidad, el hijo del jefe de Estado paraguayo -quien tiene participación accionaria en el imperio económico que posee su padre en su país- llegó a ser arrestado por la Policía.

Esteban Santos. En Colombia, el hijo menor del presidente Juan Manuel Santos cumplió con el servicio militar como cualquier colombiano. Sin embargo, los privilegios de los que gozó durante su paso por el batallón generaron un fuerte malestar en el ámbito castrense, e incluso algunos oficiales expresaron sus quejas al Ejecutivo. Molestó el hecho de que, a los 19 años, a Esteban se le permitiera marchar junto a oficiales de alto rango en celebraciones y galas. Tampoco agradó que el joven elogiara a su padre, cuando los militares tienen prohibido hablar de política.

http://www.abc.es/internacional/20150505/abci-hijos-discolos-poder-iberoamericano-201505032036.html