domingo, 17 de marzo de 2013

El amor al dinero

















EL AMOR AL DINERO


1 TIMOTEO 6:7-10 porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

Hay un dicho que dice que nada es verdad ni nada es mentira, todo es según el color del cristal a través del cual se mira.  He buscado por todos lados en Internet que es lo que se dice sobe el amor al dinero y todos me refieren a 1 Timoteo 6:7-10 pero tergiversan lo que se dice en la biblia y me ponen el asunto tan pecaminoso que solo el hecho de pronunciar la palabra dinero es como que este cometiendo un pecado, que es delito decir quiero tener dinero y mucho menos mencionarlo en publico.  Todos dicen que es malo desearlo, que es malo querer tener dinero y de el solo hecho de pensarlo te estas condenando para ir directo al infierno.    
La confusión radica en que una cosa es el amor al dinero y otra cosa es el dinero en si que es un bien material, una unidad de intercambio comercial o un medio para obtener e intercambiar mercaderías o mercancías    Quien no quisiera tener dinero para paliar la pobreza en el mundo?, quien no quisiera tener dinero para poder comprar medicamentos o para saciar el hambre de los niños pordioseros que deambulan en muchas ciudades del mundo sin un bocado de comida, sin ropa y sin un techo donde vivir? o para ser honestos con nosotros mismos, acaso no quisiéramos tener dinero para comprar lo que tanto nos hace falta, cambiar las cosas dañadas en nuestra casa o comprarnos un mejor vehículo para reemplazar el que ya tiene muchos anños de uso.   
El problema radica en nuestra incapacidad de ver la diferencia entre una cosa y otra, entre lo que significa el dinero como tal y la ambición y avaricia que llevamos dentro que no somos capaces de controlar nuestras emociones que se desbocan con el solo hecho de mencionarlo y verlo.    Sabemos lo que representa el dinero, sabemos lo que se puede comprar con ello, el poder que se puede tener al poseerlo, sabemos que todas las naciones del mundo miden sus riquezas por medio del dinero, todos sabemos lo que representa el dinero, pero como seres humanos vamos mas allá y nos imaginamos que podríamos hacer si tuviéramos todo ese dinero, en que persona nos podríamos convertir con una fracción de ese dinero que circula en el mundo, por esa rica imaginación nos transportamos a delirantes sueños de riqueza y grandeza, de visiones faraónicas y hasta celestiales por el solo hecho de que tuviéramos en nuestras manos esa riqueza o esa fortuna, el poder de la imaginación acompañando de los delirios de grandeza se convierten en una mezcla de éxtasis que solo la mas sofisticada droga nos puede dar.
Pensar en el dinero no es malo, si tienes control sobre ti y tus ambiciones, si eres una persona sin maldad ni avaricia, si eres humilde y estas consciente de lo que significa para ti, que solo es un medio para vivir mejor la vida y hacer mas felices a los demás  de compartir ese pan con los que no tienen y ayudar a los necesitados como Dios manda.   Este es un tema que hace temblar a los corazones, es un tema que preocupa a muchos desde tiempos ancestrales, pero si a ti no te importa el dinero y crees que es un bien mas que Dios nos ha dado para ser administrado, entonces estas en lo correcto y procuralo  cuidar y multiplicar para bien de la humanidad.

William Pavon
17-03-13


frases celebres de Bertolt Brecht

Frases de Bertolt Brecht

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.




Muchos jueces son incorruptibles, nadie puede inducirlos a hacer justicia.

El que no sabe es un imbécil. El que sabe y calla es un criminal.

Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque.

Las revoluciones se producen en los callejones sin salida.

Desgraciado el país que necesita héroes.

Cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo.

El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento.

Porque no me fío de él, somos amigos.

¡Alabad el árbol que desde la carroña sube jubiloso hacia el cielo!

"¿A dónde fueron los albañiles la noche que terminaron la Muralla China?."

"Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime."

"Con la guerra aumentan las propiedades de los hacendados, aumenta la miseria de los miserables, aumentan los discursos del general, y crece el silencio de los hombres"

“¡Contra la injusticia y la impunidad! Ni perdón ni olvido”

"Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque."

"Cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo."

"Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad."

"El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento."

"El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma."

"El hombre que no debe seguir tal como es, es necesario verlo también como podría ser y acostumbrarse a esa visión"

"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el coste de la vida, el precio de las alubias, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales ymultinacionales".

"El que desconoce la verdad es un ignorante; pero el que la conoce y la desmiente, es un criminal."

"El regalo más grande que le puedes dar a los demás es el ejemplo de tu propia vida."


"Esos que pretenden, para reformarnos, vencer nuestro instinto criminal, que nos den primero de comer. De moral hablaremos después. Esos que no se olvidan de cuidar nuestra formación, sin que por ello dejen de engordar, escuchen esto: por más que le den vueltas, primero es comer, y después de hartos ¡venga la moral!"

"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles."

"La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer."

"La historia ama las paradojas" 

"La naturaleza tiene perfecciones para demostrar que es imagen de Dios e imperfecciones para probar que sólo es una imagen."

"Las madres de los soldados muertos son jueces de la guerra"

"Las revoluciones se producen, generalmente, en los callejones sin salida."

"Lo difícil se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida."

"Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo para mostrar al mundo cómo era su casa."

"Muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia."

"Erste kommt das Essen, dann kommt die Moral."
Traducción: "Primero va el comer, luego va la moral."


"Reía porque sus enemigos no podían alcanzarlo, ignoraba que ejercitaban para errar el tiro."

"Robar un banco es un delito, pero más delito es fundarlo."

"Señores, no estén tan contentos con la derrota [de Hitler]. Porque aunque el mundo se haya puesto de pie y haya detenido al Bastardo, la Puta que lo parió está caliente de nuevo"

"Si la gente quiere ver sólo las cosas que pueden entender, no tendrían que ir al teatro: tendrían que ir al baño."

"Sobre todo examinen lo habitual. No acepten sin discusión las costumbres heredadas. Ante los hechos cotidianos, por favor, no digan: 'Es natural'. En una época de confusión organizada, de desorden decretado, de arbitrariedad planificada y de humanidad deshumanizada... Nunca digan: 'Es natural', para que todo pueda ser cambiado."

"Un hombre debe tener por lo menos dos vicios, uno solo es demasiado."

"El que no conoce la verdad es simplemente un ignorante. Pero el que la conoce y la llama mentira, ¡ese es un criminal!..."

"¿Qué es el robo de un banco en comparación con fundar uno?"

"Hay muchas maneras de matar.Pueden meterte un cuchillo en el vientre.Quitarte el pan.No curarte de una enfermedad.Meterte en una mala vivienda.Empujarte hasta el suicidio.Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo.Llevarte a la guerra, etc…Solo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestro Estado."

Bertolt Brecht


Bertolt Brecht



Bertolt Brecht

Bertolt Brecht en 1948.
Nombre completo Eugen Berthold Friedrich Brecht
Nacimiento 10 de febrero de 1898
Defunción 14 de agosto de 1956
(58 años)
Seudónimo Bertolt Brecht
Nacionalidad Alemán
Género Teatro, poesía
Movimientos Teatro épico


Eugen Berthold (Bertolt) Friedrich Brecht (Augsburgo, 10 de febrero de 1898 – Berlín Este, 14 de agosto de 1956), fue un dramaturgo y poeta alemán, uno de los más influyentes del siglo XX, creador del llamado teatro épico.


Vida y obra

Eugen Berthold Friedrich Brecht nació el 10 de febrero de 1898 en el seno de una familia burguesa de Augsburgo, ciudad de Baviera. Su padre, católico, era un acomodado gerente de una pequeña fábrica de papel, y su madre, protestante, era hija de un funcionario.

El joven Brecht era un rebelde que jugaba al ajedrez y tocaba el laúd. Se sentía atraído por lo distinto, lo extravagante, y se empeñaba en vivir al margen de las normas de su tiempo, de su recato y su sentido de disciplina.

En la escuela destacó por su precocidad intelectual y terminó el bachillerato especial (Notabitur), al verse involucrado en un escándalo. Inicialmente influido por la euforia de la guerra, Brecht la criticó con el ensayo sobre el poeta Horacio (65 a. C.–8 a. C.) «Dulce et decorum est pro patria mori» («Dulce y honorable es morir por la patria»), en el que se considera honorable morir por la patria y que Brecht considera como «propaganda dirigida» en la que sólo los «tontos» caen. Por ello fue castigado con la expulsión de la escuela. Sólo la intervención de su padre y el profesor de religión le evitaron el cumplimiento del castigo.

Inicios

Comenzó a escribir poesía erótica desde muy joven y publicó sus primeras experiencias sexuales, convertidas en poemas sobre prostitutas y vagabundos en 1914. También escribía cuentos y canciones que entonaba él mismo, acompañándose con la guitarra.[cita requerida]

En 1917, inició la carrera de Medicina en la universidad Ludwig Maximilian de Múnich, pero tuvo que interrumpir los estudios para hacer el servicio militar como médico en un hospital militar enAugsburgo, en el marco de la Primera Guerra Mundial.

En 1918, con sólo veinte años, escribió su primera obra teatral, Baal, cuyo personaje principal es un poeta y asesino. Durante este tiempo conoció a Paula Banholzer, quien en 1919 dio luz a un hijo suyo, Frank, que moriría en el frente soviético durante la Segunda Guerra Mundial, en 1943.

Luego, entre 1918 y 1920 escribió una pieza sobre la revolución alemana, liderada por los espartaquistas, con el título Tambores en la noche. El final de esta obra sacude al auditorio: "Todo esto no es más que puro teatro. Simples tablas y una luna de cartón. Pero los mataderos que se encuentran detrás, ésos sí que son reales". La moralidad de la obra suplanta al teatro tradicional, que pretende ser imparcial. También por aquella época, la agitación revolucionaria bávara de 1918 llevó a Brecht a ingresar en 1919 en el partido socialdemócrata independiente.[cita requerida]

A partir de 1920, Brecht viajó a menudo a Berlín, donde entabló relaciones con gente del teatro y de la escena literaria.

En 1922 se casó con la actriz de teatro y cantante de ópera Marianne Zoff. A partir de aquel momento, el joven artista tuvo papeles en Münchner Kammerspiele y en el Deutsches Theater deBerlín. Un año más tarde tuvieron una hija, Hanne; poco después conoció a la que sería su segunda esposa, Helene Weigel.

En 1924 abandona Augsburgo y se traslada a Múnich; de ahí se trasladaría posteriormente a Berlín, la capital, en la que reinaba una vida cultural efervescente, y donde conoce al poeta expresionista Arnolt Bronnen, con el que funda una productora a la que llamarían Arnolt y Bertolt. Ese mismo año empezó a trabajar como dramaturgo junto a Carl Zuckmayer en el Deutsches Theater de Max Reinhardt y tuvo a su segundo hijo, Stefan, aunque tres años más tarde se divorciaría de Marianne Zoff.

Desde 1926 tuvo frecuentes contactos con artistas socialistas que influirían en su pensamiento y en 1927, comenzó a estudiar El Capital de Marx. En 1929 ingresó en el Partido Comunista.[cita requerida]

Ese mismo año se casó con Helene Weigel, matrimonio del cual tuvieron una hija, Bárbara.

Brecht y Weigel en 1954 en Berlin Este.

Entre 1929 y 1934 escribió una serie de obras entre las que se destacan: Línea de conducta, Acuerdo y tal vez el más importante y bello de los trabajos de esta época: La excepción y la regla (1930).

A sus 29 años publicó su primera colección de poemas Devocionario doméstico y un año más tarde alcanzó el mayor éxito teatral de laRepública de Weimar con La ópera de cuatro cuartos/La ópera de los tres centavos, con música de Kurt Weill, una obra disparatada en la que critica el orden burgués representándolo como una sociedad de delincuentes, prostitutas, vividores y mendigos. Esta obra fue llevada al cine en 1931 bajo la dirección de Georg Wilhelm Pabst.

Brecht siempre buscó con sus actuaciones concienciar al espectador y hacerlo pensar, procurando distanciarlo del elemento anecdótico; para ello se fijó en los incipientes medios de comunicación de masas que la recién nacida Sociología empezaba a utilizar con fines políticos: la radio, el teatro e incluso el cine, a través de los cuales podía llegar al público que pretendía educar. Su meta fue alcanzar un cambio social que lograse la liberación de los medios de producción. Ese propósito lo abordó tanto a través del ámbito intelectual como del estético.

Un año después, Brecht llevó sus ideas comunistas al cine con Kuhle Wampe (o ¿A quién le pertenece el mundo?), dirigida por Slatan Dudow y con música de Hanns Eisler, que muestra lo que podría ofrecer el Comunismo a un pueblo alemán azotado por la crisis de laRepública de Weimar.

Hasta 1933, Brecht trabajó en Berlín como autor y director de teatro. Pero en aquel año, Hitler se hace con el poder. A comienzos de 1933, la representación de la obra La toma de medidas fue interrumpida por la policía y los organizadores fueron acusados de alta traición. El 28 de febrero —un día después del incendio del Reichstag— Brecht y Helene Weigel con su familia y amigos abandonan Berlín y huyen a través de Praga, Viena y Zúrich a Skovsbostrand, cerca de Svendborg, en Dinamarca, donde el autor pasó cinco años. En mayo de 1933 todos sus libros fueron quemados por los nacionalsocialistas. Aunque al día de hoy se duda de si la totalidad de sus libros fueron quemados.


El exilio

El exilio de Brecht fue posiblemente el tiempo más duro de su vida, a pesar de lo cual en este periodo escribe algunas de sus mayores obras y alcanza su plena madurez con sus cuatro grandes dramas escritos entre 1937 y 1944.

Encontrándose en una situación económica difícil, tuvo que viajar primero a Dinamarca, luego a Suecia, donde vivió durante un año en una granja cerca de Estocolmo y finalmente, en abril de 1940, a Helsinki.

Durante esta época escribió su obra La vida de Galileo. Esta pieza teatral recrea muy libremente la biografía del científico, describiendo la autocondenación del personaje para dar encima de su teoría heliocéntrica delante de la Inquisición.2 Brecht siempre se pronunció contra la autoridad, el Estado y la sociedad con la justa crítica para no llegar a ser mártir de sus propias ideas. En Suecia escribió el poderoso alegato antibélico Madre Coraje y sus hijos, en una tentativa de demostrar que los pequeños empresarios codiciosos no vacilan en promover devastadoras guerras para ganar dinero. La vida de Galileo fue estrenada el 9 de septiembre de 1942 en el teatro de Zúrich.

El alma buena de Szechwan (1938-40) examina el dilema de cómo ser virtuoso y sobrevivir al mismo tiempo en un mundo capitalista.

En El círculo de tiza caucasiano narra la historia de una pugna por la posesión de un niño entre una madre de la alta sociedad que le abandona y una criada que se ocupa de él; a la manera salomónica, el juez debe decidir quién es la verdadera madre.

En el verano de 1941, viajó en el expreso transiberiano desde Moscú a Vladivostok. Desde el este de la URSS se trasladó en barco a California, asentándose en Santa Mónica, cerca deHollywood. Allí intentó escribir para la industria de Hollywood, pero sus guiones no fueron admitidos por las grandes productoras cinematográficas.

En Estados Unidos organizó algunas representaciones teatrales, en la mayoría de los casos en escenarios de emigrantes, pero Brecht vuelve a ser perseguido por sus ideas políticas y el 30 de octubre de 1947 es interrogado por el Comité de Actividades Antiamericanas, por lo que tuvo que escapar al día siguiente otra vez a Suiza, sin esperar el estreno de su drama La vida de Galileoen Nueva York.

Casa de Brecht en Berlin-Weißensee.

Suiza era el único país al que podía viajar y allí pasó un año en el que escribió El Señor Puntila y su criado Matti, un drama popular sobre un granjero finlandés que oscila entre la sobriedad grosera y el buen humor borracho.

Bertolt tenía prohibida la entrada a Alemania Occidental (RFA), por órdenes de las autoridades de ocupación de la postguerra (aliados). Tres años después obtuvo la nacionalidad austriaca. Tras 15 años de exilio, volvió a Alemania en 1948, instalándose en Berlín oriental.
[editar]Vida en Berlín Este y muerte
Estatua de Bertolt Brecht en el exterior del teatro Berliner Ensemble, en Berlín.

A comienzos de 1949 se trasladó con un pasaporte checo a través de Praga a Berlín Este. Vivió en la «Casa de Brecht» en Weissensee, comenzó a trabajar en Antígona de Sófocles, versión de Friedrich Hölderlin, y en otra obra importante, el Pequeño Organum para el teatro, siendo director general del Deutsches Theater. En otoño fundó junto con Helene Weigel el Berliner Ensemble.

A continuación trabajó de una manera muy comprometida para el teatro. Son años de escenificaciones y publicaciones espectaculares en los que llegaría a hacerse famoso y en los que tuvo algunas actuaciones por invitación en capitales europeas, lo que causó tensiones con la dirección del SED (Sozialistische Einheitspartei Deutschlands: Partido Socialista Unificado de Alemania) así como con representantes de laburocracia cultural y de la vida del teatro.

En 1955, Brecht recibió el Premio Lenin de la Paz. Al año siguiente, el 14 de agosto, contrajo una inflamación del pulmón y murió de una trombosis coronaria en Berlín del Este.

En el quincuagésimo aniversario de su muerte, el diario alemán de Berlín, Tagesspiegel publicó las grabaciones completas de un discurso dado el 1 de septiembre de 1956 por Erik Mielke con motivo de su nombramiento como Director de la Stasi (policía secreta de la RDA). En él, Mielke admitía que Brecht «quería hacer una denuncia contra un dirigente de la Seguridad del Estado», y tras una intencionada pausa, agregó: «después Brecht murió de un infarto». Así abonó la hipótesis de que Brecht recibió un «tratamiento mortal deliberado» a la afección coronaria que arrastraba desde hacía años.3

Su estilo y lenguaje continúan ejerciendo influencia hasta hoy en el teatro moderno.

Estilo

Todas las obras de Brecht están absolutamente ligadas a razones políticas e históricas y tienen un sobresaliente desarrollo estético. En realidad, en Brecht se encuentran siempre unidos el fondo y la forma, la estética y los ideales.

Desde sus comienzos se caracterizó por una radical oposición a la forma de vida y a la visión del mundo de la burguesía y, naturalmente al teatro burgués, sosteniendo que sólo estaba destinado a entretener al espectador sin ejercer sobre él la menor influencia. Brecht, desarrolló una nueva forma de teatro que se prestaba a representar la realidad de los tiempos modernos, y se encargó de llevar a escena todas las fuerzas que condicionan la vida humana.

Además de conmover los sentimientos, obligaba al público a pensar; en las representaciones teatrales nada se daba por sentado y obligaba al espectador a sacar sus propias conclusiones. Hasta el fin de su vida sostuvo la tesis de que el teatro podía contribuir a modificar el mundo.

Para ello fue creando una nueva idea del arte como comprensión total y activa de la historia: el Efecto de distanciamiento, la no contemplación lírica de las cosas y tampoco replegamiento sutil sobre la subjetividad, sino elecciones humanas y morales, verificación de los valores tradicionales y elaboración de una nueva presencia de la poesía en la sociedad.

Su llamado teatro épico, narrativo, continua apuntando en las escenificaciones de hoy a provocar la conciencia crítica de espectadores y actores. Hay que desmenuzar el texto, no sentirlo, examinarlo desde lejos, tomar distancia del propio yo. Nada de sentimentalismos que provoquen lágrimas en el escenario.

Brecht hizo gala de antisentimentalismo, así como de su condolencia para los pobres y su sufrimiento, al tiempo que atacaba la falsa respetabilidad de los burgueses.

El famoso efecto de distanciamiento creado por Brecht es un arma contra el romanticismo y el sentimentalismo. La crítica social, la compasión con los seres humanos y el consiguiente cambio de la sociedad debían desempeñar el papel esencial. Así, las canciones interrumpen los parlamentos, el telón priva al escenario de la magia teatral, y un cartel plantea la exigencia.

Los actores de Brecht son sus alumnos: los deja actuar en el escenario y de ese modo edifican la pieza, mientras que el director la destruye. La genialidad y la ingenuidad mantienen un equilibrio. Esta combinación es el secreto del éxito de Brecht.

Brecht figura entre los autores más importantes del siglo XX. Es el prototipo de intelectual revolucionario que ha tratado descifrar la realidad a través del arte.

Lo cierto es que su obra teatral y sus numerosos escritos teóricos han ejercido enorme influencia sobre los escritores contemporáneos a él.

http://es.wikipedia.org/wiki/Bertolt_Brecht

miércoles, 13 de marzo de 2013

Cada dia mas Ricos y Cada dia mas Pobres

Cada dia mas Ricos y Cada dia mas Pobres

Ya es común ver a nuestro alrededor como va en aumento la gente con mucho dinero, e incluso mas del puedan necesitar para su subsistencia, recreación y llevar una vida cómoda  Por otro lado es común ver cada dia mas pobreza, ver como nuestro barrio se deteriora mas y mas, las casas de nuestros vecinos ya no son coloridas, sus jardines se están marchitando y las calles se están danando, la basura comienza a inundarnos por todos lados, los transeúntes que pasan se ven mas preocupados, mas deprimidos, mas ensombrecidos por la angustia económica  la falta de empleo, la falta de un sustento para sus hogares.
La riqueza es como la materia que no se crea ni se destruye, si no que se transforma, adquiere otros formas y también pasa a gravitar a otras órbitas  se concentra en otras manos y en otros lugares, países o continentes.   La riqueza se desplaza con suma facilidad atraída por los nuevos centro gravitacionales de poder y no se detiene, su andar siempre es continuo aunque adquiere nuevos bríos pero siempre se mantiene en movimiento.
No así las poblaciones, las riquezas ya no son de las naciones, sino del que tiene el poder material, monetario, económico  tecnológico  científico y militar, los adelantos de la ciencia son promovidos por los duenos del capital, por los que concentran el poder en su afan de ser cada dia mejores y no perder la hegemonía de ser los captadores de mas riqueza.  Con que facilidad se extrae u obtiene mas riqueza de aquellos lugares inimaginables donde nuestras simples miradas solo alcanzan a ver pantanos y desiertos, pero otros están provistos de otros ojos que ven mas allá  que ven debajo de la tierra, debajo de los mares, por entre la gente, en los centros urbanos, en las grandes ciudades.   Cada dia la Tecnología abre nuevas puertas a la comunicación  al entretenimiento, al ocio y placer, nos va creando hábitos de consumo de bienes y servicios que antes no existían pero que ahora se convierten en nuevas necesidades que sin ellas ya no nos imaginamos vivir.   La velocidad con que avanzan estos cambios en nuestras sociedades va super mas adelante que la velocidad con que cambiamos y adquirimos nuevas habilidades  nuevas profesiones, nuevas carreras técnicas  nuevos conocimientos y nuevas herramientas y eso requiere aprendizaje especializado que cuesta dinero y recursos adquirir para que al paso de un instante de tiempo ya quede obsoleta y en el olvido.
El Rico es cada dia mas rico y nos sorprendemos de que el rico no es diferente a cualquiera de nosotros y en muchos casos le superamos en habilidades y conocimientos, muchos son ricos y no saben como lo hicieron, tampoco nos aventajan en capacidades intelectuales.  Entonces donde radica la diferencia y la respuesta es sencilla,  esa esta en la posición que ocupamos ante la fuente de poder, de riqueza y los medios de producción.   En eso radica, en que lugar nos encontramos con relación al capital, si bajo su sombra o muy alejado que apenas lo alcanzamos a ver.   Cuando nos referimos a que lugar ocupamos con relación a los medios de riqueza y poder, con relación a los medios de producción  nos referimos a la relación de dominio, si somos duenos o no, si somos trabajadores, empleados, empresarios o inversionistas.  
Los trabajadores nunca se enriquecen con su trabajo porque estan predestinados a recibir una paga por el resto de su vida y si hacemos cuentas esa cantidad percibida no alcanza para acumular riqueza, nada mas para sobrevivir.   Lo que debemos de hacer es definir en que lado de la cancha queremos estar, hacia donde queremos ir, que es lo que queremos conquistar y el solo hecho de hacernos esa pregunta, vamos a encontrar las respuestas.
Pues si el dinero y las riquezas se estan moviendo a gran velocidad.

William P
13-03-13

sábado, 23 de febrero de 2013

El Bien y El Mal que llevamos dentro


Desde hace mucho tiempo me pregunto por que razon nosotros los seres humanos actuamos en contra de nosotros mismos, por que razon sabiendo que algo nos hace dano no tomamos las precauciones necesarias para evitarlo, por que razon puede mas la curiosidad que la sensatez.   Actuamos invariantemente contra nosotros mismos y hacemos cosas tan negativas para nosotros mismos que nos pueden lastimar y hasta la muerte provocar.  Que nos pasa por que razon actuamos en contra de toda logica.  Es un misterio del comportamiento humano y al mismo tiempo esa es la gracia divina  que tenemos algo de Dios y Demonio dentro de nosotros, uno procurando el bien maximo y oportuno mas el otro provocando el dano, la discordia, la insatisfaccion el mal y el pecado.
Dentro de esa brecha entre el bien y el mal esta la capacidad del ser humano de discernir como soberano absoluto y tomar decisiones.  Andar por el camino del bien o regresar por el camino del mal y siempre lo mismo, que creemos que los placeres es la recompensa maxima del ser humano, es el extasis de una vida holgada y abundante, creemos que el disfrute sin medida de los placeres es la maxima realilzacion de uno como persona y que despues de eso se puede perder el mundo o uno simplemente desaparecer.  El disfrute de los placeres se puede convertir en una obsecion y en muchos casos en obstinacion absoluta cayendo en la necesad e impertinencia.   Que nos hace buscar las fuentes de licor, droga, juegos de azar y demas cosas permitidas y en exceso vedadas, asi como tambien las licitas y no licitas.  Todo lo que se nos presenta a nuestros ojos con un velo de prohibicion nos encanta, nos seduce y caemos poco a poco en la tentacion de lo prohibido.  Ya sabemos que lo que se nos prohibe es lo que mas buscamos, lo que mas nos despierta el interes y la curiosidad.   Ya lo experimentaron en el Paraiso cuando Eva convido a Adan a que probara el fruto prohibido, fue a causa del consejo recibido por la serpiente que sedujo a Eva a desafiar el orden establecido y arrastro a Adan en su curiosidad, pobre Adan que no resistio tambien la tentacion y no tuvo el valor de decir no.   Cuantos Adan habemos todos los dias que somos seducidos a consumir y actuar todo lo que nos hace dano todo lo que nos es prohibido, caemos en la tentacion y no podemos decir no.
Una vez que caemos en la tentacion y cometemos el pecado, despues viene el arrepentimiento que nos pone en la otra acera al decir no debi hacerlo o buscar el consuelo diciendo Si Hubiera, pero ese hubiera ya no existe, no tiene razon de ser, ya esta consumada una accion con resultados buenos o malos pero por lo general los resultados son regativos cuando provienen del quebrantamiento del orden establecido o por el abuso cometido.
Todo esto no lo digo en abstracto, sino de observarme cometer las infracciones y luego de arrepentirme con el consabido dicho Si Hubiera hecho tal cosa no me hubiera pasado esto.  Pero ese arrepentimiento acompanado de dolor es la leccion aprendida del como se deben de hacer las cosas.   A como lo dijera Alejandro Dumas en su magnanima obra de El Conde Montecristo que no hay ni exito o fracaso sino simplemente es la comparacion de un estado con otro, de como estabamos antes y como estamos despues de lo que paso.  Es la apreciacion de lo que creemos que esta pasando o que nos esta pasando de como nos sentimos antes o despues de haber cometido la falta o de la experiencia que hemos vivido.
El poder de tomar decisiones es lo que nos separa del animal, pero a veces ese animal que llevamos dentro se apodera de nosotros y no nos deja actuar y decidir con lucidez.

William Pavon
23-02-13

Ма́стер и Маргари́та




«Ма́стер и Маргари́та» — роман Михаила Афанасьевича Булгакова. Вид романа трудно однозначно определить, поскольку произведение многослойно и содержит в себе множество элементов таких жанров, как сатира, фарс, фантастика, мистика, мелодрама, притча, роман-миф. На его сюжет сделано множество театральных постановок и несколько фильмов (в Югославии, Польше, Швеции, России).
Роман (булгаковеды его называют ещё мениппеей и свободной мениппеей) «Мастер и Маргарита» при жизни автора не публиковался. Впервые он вышел в свет только в 1966 году, через 26 лет после смерти Булгакова, с купюрами, в сокращённом журнальном варианте. Роман приобрёл заметную популярность среди советской интеллигенции и вплоть до официальной публикации распространялся в перепечатанных вручную копиях. Жена писателя Елена Сергеевна Булгакова в течение всех этих лет сумела сохранить рукопись романа.
По сохранившимся в архиве многочисленным выпискам из книг видно, что источниками сведений по демонологии для Булгакова послужили посвящённые этой теме статьи Энциклопедического словаря Брокгауза и Ефрона, книга Михаила Орлова «История сношений человека с дьяволом» (1904) и книга Александра Амфитеатрова «Дьявол в быте, легенде и в литературе средних веков».

Сюжет

Сатана, представившийся в произведении как Воланд, странствует по миру с целями, одному ему известными, время от времени останавливаясь в разных городах и селениях. Во время весеннего полнолуния путешествие приводит его в Москву 1930-х годов — место и время, где никто не верит ни в Сатану, ни в Бога, отрицают существование в истории Иисуса Христа. В Москве, правда, живёт один человек (Мастер), написавший роман о последних днях Иешуа и отправившем его на казнь римском прокураторе Понтии Пилате; но и этот человек ныне пребывает в сумасшедшем доме, куда его привело в том числе трепетное отношение к своему произведению, подвергнутому жёсткой критике со стороны цензоров и современников-литераторов. Роман он сжёг.
Во время путешествия Воланда сопровождает его свита: (Коровьев, кот Бегемот, Азазелло, Гелла, Абадонна). Всех людей, вошедших в контакт с Воландом и его спутниками, преследуют наказания за свойственные им грехи и грешки: взяточничество, пьянство, эгоизм, жадность, равнодушие, ложь, грубость, имитацию деятельности… Зачастую эти наказания, хоть и сверхъестественные по своей природе, являются логическим продолжением самих проступков (так, например, Никанор Иванович Босой, взявший у Коровьева взятку рублями, задержан за спекуляцию валютой, потому что эти рубли магическим образом превратились в доллары). Воланд вместе со всей своей свитой селится в «нехорошей квартире» на Садовой — в квартире, откуда уже в течение нескольких лет исчезают люди (исчезают, правда, без помощи сверхъестественных сил, так как описание этих таинственных исчезновений является намёком Булгакова на репрессии 30-х годов).
Маргарита, жена «известного инженера», любовница Мастера, потерявшая его след после того, как он попал в сумасшедший дом, мечтает только об одном — найти и вернуть его. Надежду на исполнение этой мечты даёт Маргарите Азазелло — для этого она должна оказать Воланду одну услугу. Маргарита не сразу, но соглашается, и знакомится с Воландом и всей его свитой. Воланд просит её стать королевой бала, который даёт он в эту ночь. В ночь с пятницы на субботу начинается бал у Сатаны. Гостями на бал не попадают простые грешники, — ими оказываются только истинные, идейные злодеи.
Сотрудники НКВД (этот комиссариат нигде не назван в романе своим именем) пытаются разобраться в деле об исчезновении всей верхушки театра «Варьете», и главное — в происхождении валюты, на которую мистическим образом поменялась вся собранная в кассе театра рублёвая наличность. Следы быстро выводят следователей к «нехорошей квартире», они её неоднократно обыскивают, но всё время застают пустой и опечатанной.
Другая сюжетная линия романа, развивающаяся параллельно первой, — непосредственно сам роман о Понтии Пилате, написанный Мастером. В нём рассказывается история Понтия Пилата, который не решился выступить против Синедриона и спасти осужденного на казнь Иешуа Га-Ноцри (так в романе зовут персонажа, основным прообразом которого явился Иисус Христос).
В конце романа обе линии пересекаются: Мастер освобождает героя своего романа, и Понтий Пилат, после смерти столько времени томившийся на каменной плите со своим преданным псом Бангой и хотевший всё это время закончить прерванный разговор с Иешуа, наконец обретает покой и отправляется в бесконечное путешествие по потоку лунного света вместе с Иешуа. Мастер с Маргаритой обретают в загробном мире данный им Воландом «покой» (отличающийся от упоминаемого в романе «света» — другого варианта загробной жизни).

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El Maestro y Margarita


El Maestro y Margarita


Lo fantástico en Bulgákov nos remite al mito fáustico. El Maligno llega a Moscú, y lo hace como un solitario periodista de revista literaria (Novela teatral) o bien con todo su séquito y gran aparato pirotécnico, caso de esa perla de la literatura universal de todos los tiempos que es El Maestro y Margarita.


Resulta difícil hablar de esta novela sin citar algunos elementos extraliterarios. Sus repercusiones sociológicas son hoy más evidentes que nunca. Ya no se trata de que Gabriel García Márquez la haya citado en alguna ocasión como la mejor novela de este siglo, o que sea tenida como el máximo exponente del genio ruso desde los tiempos de Dostoievski, Gógol o Tólstoi. La sociedad ex-soviética, coincidiendo con un período extremadamente inestable y con el centenario del autor, tomó la novela como un símbolo. Incluso llegó a existir una tribu urbana moscovita que, tal y como atestigua el libro de David Bushnell Moscow Graffitis, calcó su estética e inundó la ciudad con pintadas alusivas a sus personajes y convirtió en centro de peregrinación los lugares citados en la obra. Ello es debido, intuyo, a que El Maestro y Margarita supuso a primeros de los noventa lo que en los años treinta, al ser escrita, o en los sesenta, al ser publicada por primera vez en la URSS: una reacción contra los ortodoxos corsés estéticos, una reivindicación del elemento mágico en una sociedad rígidamente planificada. Se trata pues de una rebeldía con una doble vertiente, argumental y estilística.

La complejidad argumental es endiablada, y nunca mejor dicho. Contiene una novela dentro de la novela, y al menos media docena de acciones interrelacionadas que confluyen puntualmente cuando ello es necesario, para volver a dispersar la acción hasta que la trama obliga a una nueva conjunción. Dicho así tal vez no signifique nada para el lector. Hablemos, pues, de la novela.

Los primeros capítulos tienen como hilo conductor a Iván Nikolaievich, Desamparado, joven poeta de cuarta fila que observa cómo su acompañante, Mijail Alexandrovich Berlioz, director de una asociación moscovita de literatos, perece al ser arrollado y decapitado por un tranvía. El hecho adquiere especial relevancia para Iván por haberle sido profetizado por un extraño individuo que atiende al nombre de Voland, peculiar personaje que sostiene la existencia de Cristo y afirma haber conocido personalmente a Poncio Pilatos. Iván pierde el juicio y, tras un cómico deambular por las calles de Moscú, en calzoncillos y parapetado tras un icono, va a parar a un manicomio. Dejémosle de momento ahí y centrémonos en Voland.

El misterioso profesor que llega a Moscú pretextando una demostración de magia negra (¿qué otra cosa, sino?) en el teatro Varietés, no es sino el mismísimo Demonio. La verdadera razón de su presencia entre mortales aún no nos interesa, perdidos como estamos en las continuas barrabasadas realizadas por su séquito: Koróviev, alias Fagot, el relaciones públicas de tan peculiar grupo; el impertinente gato Popota, histriónico revoltoso y consumado ajedrecista; Guela, bruja pelirroja que siempre anda desnuda; y Asaselo, el encargado de llevar a cabo el trabajo sucio. Junto con Voland, estos peculiares personajes llevan a cabo su acción de acoso y derribo contra los empleados del teatro Varietés: Nikanor I. Bosói, desprovisto de su vivienda, acaba en la cárcel por tenencia de dólares; Stiopa Lijodéyev, director del teatro, aparece en Yalta, sin saber cómo ni por qué; Rimski huye a Leningrado, aterrado por la visión de Guela; al barman, Andrei Fokich, Voland le vaticina nueve meses de vida... El objetivo es claro: sembrar el caos en Moscú, y por cierto que lo consiguen. En un capítulo antológico, la sesión de magia negra del profesor Voland degenera en escándalo: los asistentes reciben como regalo billetes de mil rublos que más tarde se convierten en etiquetas de botellas de vino; vestido y calzado desaparecen al salir a la calle; algunas personas buscan su cabeza por todo el teatro; los funcionarios no pueden evitar cantar arias de ópera en la oficina sin saber por qué razón... Algunos acaban en el manicomio, acompañando a Desamparado y a uno de los personajes principales de la obra: el Maestro.

Es en este punto donde el peso de la acción bascula hacia la historia de amor entre el Maestro y Margarita. Iván y las andanzas de la camarilla de Voland adquieren un carácter secundario que hace presagiar lo que será la segunda parte de la novela. Al mismo tiempo, se introduce la idea de una novela (la escrita por el Maestro acerca de la vida de Poncio Pilatos y su relato de la ejecución de Jesucristo) dentro de otra (El Maestro y Margarita), tan estrechamente vinculadas que ambas terminan con la misma frase. Con este recurso se establece un paralelismo rematado por la intrusión de un personaje de la primera (Leví Mateo) dentro de la segunda. Este retruécano, audaz en sí mismo, lo es por partida doble, al introducirnos el elemento religioso, lo cual crea una paradoja muy bien resuelta entre la visión un tanto heterodoxa de los últimos días del Ga-Nozri (Jesucristo) y la misión ciertamente benéfica (a pesar del estrépito) que, como veremos, lleva a cabo Voland.

Una vez llegados al tema central, el pacto de Margarita con Satanás para recuperar a su perdido y añorado Maestro, la acción se torna más lineal. De la descripción de situaciones grotescas se pasa a la introspección psicológica. Es un auténtico reto y Bulgákov, que no lo ignora, invita personalmente al lector a seguir leyendo, a introducirse en la segunda parte “de esta verídica historia”. Una vez franqueado el umbral, el autor, en primera persona, nos pone en antecedentes:

“¡Adelante, lector! ¿Quién te ha dicho que no puede haber amor verdadero, fiel y eterno en el mundo? ¡Que le corten la lengua a ese mentiroso!
¡Sígueme, lector, a mí, y sólo a mí, y yo te mostraré ese amor!”



Doble reto también, en cuanto que aquí el autor ya ha perdido las esperanzas de que lo que en principio fuera sátira social y ahora historia de amor romántica y crepuscular llegue a publicarse, y se refugia en un estilo apasionado pero conciso, nervioso pero firme, alejado de los cánones imperantes. La vivacidad de Margarita no nace de su amor sino de la desesperación, del presentimiento (cumplido) de que algo va a suceder. Asaselo ya no es el cruel ejecutor de las humoradas de Voland, sino el providencial intermediario que trae la esperanza a Margarita. La ensoñación se apodera del relato y empiezan las que tal vez sean las páginas más emocionantes de la novela, lo que la eleva de la categoría de simple obra maestra a la de pieza fundamental de la literatura de todos los tiempos. El viaje iniciático de Margarita, convertida en bruja cuya figura se recorta contra la Luna, es el de una mujer enamorada dispuesta a todo, sí, pero también la reivindicación del escapismo (Margarita huye de su hogar sin garantías de que todo vaya a salir bien; tan sólo la guía su fe) y la libertad como elementos pertenecientes a la misma categoría. Esa libertad va a ser obtenida mediante algo que llamamos magia. Cerrando el silogismo, vemos que lo mágico precede a una libertad que sólo puede obtenerse mediante la evasión, aunque esa evasión implique una finalidad pragmática, como en el caso de Margarita. De esta afirmación se deriva una suerte de definición del hecho fantástico en general, aplicable también a la literatura fantástica. Sumemos también el sentido de la maravilla implícito en el itinerario de Margarita, el evocador y alucinante (en el mejor sentido del término) Gran Baile de Satanás y en la conmovedora liberación del Maestro. La obra alcanza así un clímax que precede al final, en el que confluyen, como ya hemos explicado, las dos novelas paralelas presentes en El Maestro y Margarita. Cumplida su parte, Voland se lleva consigo a la pareja de enamorados y la pone en manos de Joshuá. En este momento, y sólo ahora, Margarita (y, a través de ella, el lector), puede observar las cosas como son, la verdadera apariencia de Voland y su séquito. La novela adquiere la condición de sublimidad, entendida en el más puro sentido kantiano. La noche es sublime, frente al día, que es bello. Lo sublime conmueve y deja en el individuo una expresión fija y asombrada, mientras que lo bello encanta. Lo sublime siempre ha de ser grande y sencillo, mientras que lo bello puede estar engalanado. Si hemos de dar la razón a Kant (a quien, por cierto, Bulgákov hace aparecer desayunando con Voland), convendremos en que la primera parte de El Maestro y Margarita es bella, mientras que la segunda es sublime, y no me extrañaría que ésta fuera otra argucia deliberada por parte de su autor. Esta sublimidad me impide escribir desde una perspectiva desapasionada y objetiva, con lo que mucho me temo que este artículo pueda resentirse. En todo caso, si sirve para que alguien pueda disfrutar de la obra de Mijaíl Afanásievich Bulgákov, ahora que se conmemora es sexagésimo aniversario de su fallecimiento, me daré por más que satisfecho.

http://juanmasantiagoblog.blogspot.com/2007/01/mijal-bulgkov-1891-1940-la-magia-no.html

"El maestro y Margarita" de Mijaíl Bulgákov





"El maestro y Margarita" de Mijaíl Bulgákov


"Un día", cuenta Alfred Schnitkee, el último genio de la música rusa, "Stalin quiso escuchar el Concierto para piano en re menor de Mozart. Nadie sabe cómo logró aclarar de qué obra se trataba, pero en cualquier caso consiguió que su entorno cayera en la cuenta de sus deseos. Entonces se descubrió que entre nosotros no había ninguna grabación de ese concierto, a pesar de lo cual el presidente insistió en disponer de ese concierto. La respuesta era obvia: 'Camarada Stalin, la tendrá'." 1
     Ante la urgencia se convocó a la pianista María Yudina, que había tocado esa partitura y escogió al director. Se organizó una grabación nocturna. La orquesta fue reunida como un pelotón y trabajó toda la noche. A la mañana siguiente, Stalin tenía la copia única del disco en sus manos. Complacido, el dictador mandó premiar a la Yudina con miles de rublos. Ante el azoro de la policía política, encargada de la operación, la pianista escribió una carta donde, tras aclarar que se sentía honrada, pedía a Stalin que destinara ese dinero a reconstruir las iglesias voladas o saqueadas por el comunismo. Y juraba rezar por el alma de Yossif Vissariónovich, necesitado de salvación por sus abominables pecados.
     Estupefacto, Stalin paró en seco a los sicarios que se disponían a liquidar inmediatamente a María Yudina. Nunca sabremos si esos exabruptos mitigaban la soledad del poder absoluto o si su conciencia de antiguo seminarista georgiano quedó paralizada ante la disposición al martirio de una cristiana. Intérprete ejemplar de Bach, Bartók y Shostákovich, María Yudina continuó su brillante carrera, rodeada de un respeto tenebroso.
     El episodio de la pianista se repitió, sin ese dramatismo, a lo largo de toda la vida literaria de Mijaíl Bulgákov (1891-1940). Desde fines de los años veinte, el escritor tomó la riesgosa costumbre de escribirle cartas personales a Stalin, suplicándole libertad para su trabajo como "escritor soviético" o permiso para viajar —que no emigrar— a Europa. Dos días después del suicidio de Mayakovski, sonó el teléfono en el triste departamento moscovita de los Bulgákov. Era Stalin al habla. Le dijo que lamentaba sus deseos de abandonar temporal-mente la urss pero... Comprensiblemente aterrado, Bulgákov se retractó de sus intenciones y le dijo: "He comprendido que un escritor ruso no puede existir fuera de su país."2
     El tirano respetó la vida de Bulgákov aunque permitía que sus burócratas se la hicieran imposible. Empleado como ayudante de dirección en el Teatro Artístico, no fue el único entre los artistas rusos que sufrió ese juego del gato y del ratón que gustaba a Stalin. Pero el caso de Bulgákov es extrañísimo. No era una figura indispensable para la propaganda soviética, como Shostákovich, cuya liquidación hubiera sido muy costosa. Tampoco un intelectual incómodo como Lukács, que gozaba de una audiencia internacional a considerarse. Estaba lejos de ser un opositor político al régimen y no estaba dispuesto, como María Yudina, a inmolarse por su fe.
     Dramaturgo y autor cómico que perdió su inicial popularidad tras las humillaciones de los comisarios, Bulgákov ocupaba un lugar por fuerza secundario en la vida cultural de la urss. Pero provocaba en Stalin esa ambigüedad que combina la reverencia, la risa y el horror que los juglares causan en los soberanos. Stalin, por ejemplo, mandó asesinar a los populares cantores ciegos de Rusia, famosos por su trashumancia, pues al no poder leer órdenes eran rapsodas con una inconveniente libertad de movimiento. Hubiera matado a Homero.
     Alguna vez Stalin asistió a un estreno de Bulgákov y éste, a su vez, disfrutaba de la supuesta privanza epistolar que lo unía al dictador. Así, se creyó que Bulgákov murió de tristeza y enfermedad, esperando que el teléfono volviera a sonar y que el padrecito de los pueblos le cumpliera sus sueños. ¿Quién fue el gato, quién fue el ratón?
     ¿Bulgákov, biógrafo de Molière, repetía ese papel ante Stalin, su Luis xiv? El tono de sus súplicas por escrito a Stalin —casi diez— es respetuoso pero no servil. Es el vasallo ante el zar. Más que un espíritu temerario, Bulgákov era un mago que se jugaba la vida ante la inescrutable mirada del rey. Tras La guardia blanca (1923), novela ambigua sobre los derrotados de la guerra civil, Bulgákov hizo sátiras teatrales y novelas humorísticas que lo mantuvieron en el filo de la navaja, como Corazón de perro (1925), El departamento de Zoia (1926) y La Isla Púrpura (1929). Médico que había sido adicto a la morfina, Bulgákov pareció desfallecer durante los años treinta, malviviendo con guiones cinematográficos y libretos de ópera. Incluso intentó rendirse en 1938, con Batum, drama sobre el heroísmo del joven revolucionario Stalin. La puesta en escena fue censurada.
     Pero durante los años de desesperanza y suplicación, entre 1928 y 1940, Bulgákov escribiría la novela suprema de la literatura rusa del siglo xx, El Maestro y Margarita, no publicada hasta 1967 en una edición expurgada. Sergio Pitol considera que esa obra, por sí sola, acredita la grandeza literaria de nuestra centuria.3
     Resumir la trama de El Maestro y Margarita es posible. Interpretarla, un reto. Superficialmente, es una parábola antitotalitaria, como Nosotros (1924), de Zamiatin, o Bajo los acantilados de mármol (1939), de Jünger. Pero leer a Bulgákov sólo con los espejuelos de la tragedia soviética es tan peyorativo como dejar a Shakespeare a merced de la reina Isabel y el duque de Essex. El drama de los escritores rusos bajo el comunismo fue uno de los símbolos del siglo xx, pero una grandeza como la de Bulgákov superará, al emblematizarlo, a su tiempo, como lo hicieron Cervantes, Swift o Dostoievski. 
     Bulgákov combate el terror con el circo: durante los años treinta, el Diablo, bajo la apariencia del profesor alemán Voland, cae sobre Moscú acompañado de una cohorte de demonios, entre los que destaca el gran gato negro Popota. Esa legión provoca toda clase de malentendidos, incendios y desastres. Voland se presenta ante un par de escritores agnósticos: Berlioz y Biezdomny. El primero muere decapitado en un accidente de tránsito; al segundo le tocará ser cómplice del entrecruzamiento de una realidad y una "novela". El texto que va invadiendo El Maestro y Margarita para transformar una sátira en una cosmogonía es una novela escrita bajo la inspiración o la complacencia de Voland, una heterodoxa vida de Jesús cuyo héroe es Pilatos, el quinto procurador de Judea.
     Mientras Voland y sus secuaces invierten la vida moscovita bajo el signo del carnaval, Biezdomny aparece internado en un hospital psiquiátrico, donde conoce a un loco conocido como el Maestro, autor de esa narración sobre Pilatos. Gracias a las acrobacias mágicas de Asaselo, Margarita, la despechada esposa del Maestro, muta en una bruja que sobrevuela Moscú. Como recompensa a su colaboración con Voland, Margarita puede reunirse con el Maestro y comienza a leer los capítulos de la novela. Las intenciones de Voland y el mundo de Pilatos se combinan en una sola trama. Asaselo, el diablejo, hace beber a la pareja nuevamente enamorada el vino de Falerno, preferido del procurador de Judea, envenenándolos y resucitándolos en una mansión eterna donde Joshuá, el profeta, se reconciliará con el funcionario romano cuya cobardía lo precipitó al martirio.
     El Maestro y Margarita es un Fausto y una revisión del Nuevo Testamento. En ambas direcciones es una realidad novelesca hilarante cuyas conclusiones son escandalosas. Si Fausto, como quería Oswald Spengler, es el mito moderno con el que el cristianismo se separa al fin del mundo clásico, es difícil deducir qué clase de espíritu fáustico encarna el Maestro bulgakoviano. ¿A cambio de qué pacta con Voland-Mefistófeles? ¿Para consagrarse, en la elevación goethiana, al amor restaurado con Margarita?
     Esa averiguación banaliza el asunto. Queda afirmar que ella, Margarita, es el Fausto de Bulgákov, quien pacta con Voland-Mefistófeles para liberar al Maestro mediante el amor y permitirnos conocer al culpable de la muerte de Cristo, el crimen cosmogónico cuyo enigma funda al cristianismo. En el siglo xix Ida de Hahn-Hahn escribió La condesa Faustina (1841), pero hubo que aguardar a Bulgákov para superar la pobre asociación entre una vampiresa o íncubo y la personalidad fáustica. Al satirizar a la atolondrada Margarita de Goethe, el novelista ruso descarta el faustismo que va de Marlowe a Valéry, dándole al pacto con el diablo un sentido realmente mágico: la historia sagrada es una anécdota sujeta a modificación y conocerla significa despojar al cristianismo de su legitimidad mistérica. Eso lo puede hacer una mujer y una bruja en contacto con esa tierra pagana que Bulgákov amaba.
     A diferencia de otros artistas rusos enamorados y horrorizados ante la Revolución de 1917, Bulgákov no fue un espíritu religioso ni un católico ortodoxo comprometido. Nunca empeñó fáusticamente fe alguna a cambio del comunismo o de su deturpación. No se sintió, como Dimitri Merejkovski, atrozmente decepcionado porque una vez más Cristo no |había llegado, pese a todos los augurios, a Rusia. Tampoco interpretó a la sociedad soviética en la medida del Anticristo, como Berdiaev. Escéptico, juglar, hombre de teatro, Bulgákov se permitió blasfemar. Su versión del Nuevo Testamento propone variantes decisivas que habrían escandalizado a los evangelistas gnósticos y apócrifos de los primeros tiempos. Un siglo atrás, la Iglesia Ortodoxa Rusa habría condenado a Bulgákov como hereje.
     El drama de Pilatos es la pieza menos original de El Maestro y Margarita. La leyenda del procurador contrito parte de Mt, 27, 19, cuando la mujer de Pilatos intercede a favor de Jesús, lo que destinaría a su marido el suicidio, según aseguró después Eusebio de Cesarea, o a una santificación que la Iglesia oriental acabó por sancionar.
     Según otra vieja herejía renovada por el novelista italohúngaro Mario Brelich en La ceremonia de la traición (1975), Judas es quien al traicionar a Jesús lo convierte en Cristo. Siendo así, la economía de la salvación dependería del sacrificio de Judas. Pero no pudiendo disponer del suicida, la Iglesia de Oriente toma a Pilatos, pues el sufrimiento del arrepentido es axial para la teología moral de la ortodoxia.
     Pero Bulgákov niega el suicidio de Judas de Kerioth. El traidor fue mandado asesinar por Poncio Pilatos, pretextando el robo de sus treinta tetradracmas. Tras permitir la condena de Cristo, el procurador castiga al criminal, adelantándose a los deseos justicieros de Leví Mateo, el discípulo bienamado del Ungido en El Maestro y Margarita. La simpatía de Bulgákov hacia Jesús, a quien llama Joshuá Ga-Nozri, es limitada. Es un profeta de los pobres o un santón que recorre Palestina como cientos de ellos caminaban por la santa Rusia.
     La novela del procurador, corazón de El Maestro y Margarita, debe, por ello, despojar al Cristo de su protagonismo. Le arranca el simbolismo supremo de la Cruz, sabiendo que, sin ella, el cristianismo es una ética judaica antes que una religión mistérica. Y Bulgákov ignora aparentemente la resurrección, pues el cadáver del ahorcado, custodiado por Leví Mateo, tan sólo desaparece. 
     La blasfemia no sólo niega la narración evangélica sino las sutilezas orientales. Aunque dogmáticamente afín a Roma, la Iglesia Ortodoxa "prefiere" al Hijo entre las figuras de la Trinidad, pues la Resurrección es el motivo liberador del creyente, cuya primera virtud teologal no es la fe, sino la caridad. San Isaac el Sirio dijo que al buen cristiano lo distinguen las lágrimas ante el sufrimiento. En Dostoievski todos los pecados contra el Espíritu Santo los lava el arrepentimiento. Por ello Lázaro, resurrecto que anticipa a Cristo, es una figura clave para la ortodoxia, como lo comprendió Leónidas Andréyev en Lázaro (1906), cuando, interrogado por Augusto sobre su fe, sólo le dice una y otra vez "yo he sido muerto", única explicación que merecía el emperador de los deicidas.
     El tiempo novelesco de Bulgákov se medía por milenios y no por siglos. Escribió El Maestro y Margarita no sólo a contracorriente del ateísmo soviético, sino de casi toda la literatura rusa, cristocéntrica desde el año 1000 hasta Solyenitzin. Sin Resurrección y sin Cruz, Bulgákov se liberó del alma rusa, "esa bruja que aúlla en la ventisca", según Andrei Biely, y transformó en un mito fáustico donde se trueca el amor y no el conocimiento, restaurando en Margarita la reputación de Eva, quien toma el fruto del árbol de la vida para salvarse de la caída.
     A través de los simpáticos y arrogantes demonios que sobrevuelan Moscú, eternamente pospuesta segunda o tercera Roma, espantó Bulgákov a todas las ortodoxias, la del pope subordinado al César y al César esclavizando las mentes. Vasallo de Stalin, lo que a Bulgákov interesa es la conciencia del poderoso. Su héroe es Pilatos, no Jesús. El tirano es humano, demasiado humano y por ello temible: poderoso, es impotente; complacido con un disco de Mozart grabado en doce horas, sufre hasta la muerte entre la convicción y la responsabilidad. Eso es acaso el secreto que vuelve intocable al cómico de la legua, al insistente peticionario cuya magia Stalin temía.
     El Maestro y Margarita se esfuma de las manos del lector como un sueño a medianoche. Poco a poco las imágenes se van. Al gobierno sólo se le ocurre mandar fusilar a todos los gatos negros de la urss. El circo y el terror se ocultan con la luna llena en el amanecer. Todos duermen felices, como Bulgákov, sedado con morfina para mitigar los dolores. Murió el 10 de marzo de 1940, a las 4:39 de la tarde, según anotó su esposa Yelena Serguéyevna, quien lo acompañó durante su agonía corrigiendo la última versión de la novela sobre una almohada.
     La doctrina del realismo socialista, paradójicamente, hizo de Shostákovich un genio: su margen para componer era tan estrecho y estaba bajo tal vigilancia que profundizó evadiendo como un zorro a sus censores en el papel pautado. Bulgákov fue más afortunado. A diferencia de Gogol, su maestro, no tuvo un monje travestido en demonio que lo obligase a quemar su obra. Había llegado, afortunadamente, demasiado lejos. A la pianista María Yudina la salvó Mozart y a Bulgákov la frase más famosa de El maestro y Margarita, "los manuscritos no arden". -



Por Christopher Domínguez Michael
Marzo 2000 | Tags: Relectura
El maestro y Margarita
http://www.letraslibres.com/revista/relectura/el-maestro-y-margarita-de-mijail-bulgakov